"Nosotros somos amantes de la paz y en ese escenario nosotros debemos estar en las calles siempre. (...) Hagamos lo que Chávez nos pidió, salgamos a la calle a defender la Revolución", expresó.
Agregó que el Poder Popular deberá estar preparado para "enfrentar a la subversión interna, las operaciones de información, la cyberguerra para derrotar al enemigo mediante la estabilidad, el orden político y social".
En el I curso de propulsores del partido revolucionario, efectuado en el estado Miranda, Cabello indicó que la derecha venezolana, cumpliendo órdenes del gobierno norteamericano, busca desestabilizar a la nación mediante diferentes fases, tales como acciones violentas, la insurgencia armada y el apoyo no convencional por parte de agentes externos al país, que buscan derrocar el gobierno del presidente de la República, Nicolás Maduro.
En transmisión de ANTV, el también presidente de la Asamblea Nacional (AN) denunció la presencia de grupos paramilitares en Venezuela que mantienen contactos con la derecha, como parte de la segunda fase de la guerra no convencional, en la que destacan la realización de acciones subversivas violentas.
"Los grupos subversivos podrán adoptar dos cursos de acción esencial: pasar a la clandestinidad a una parte de sus efectivos y organizar células armadas en lugares con condiciones favorables para la supervivencia. Grupos paramilitares que ya existen en varias partes de Venezuela, contactados por sectores de la derecha", enfatizó.
Otro de los puntos que destacan en esta guerra no convencional es el asesinato de dirigentes políticos y representantes de la Fuerza Armada Nacional.
El 28 de abril de 2014 fue hallado el cuerpo sin vida del mayor Eliézer Otaiza, quien fuera presidente del Concejo del municipio Libertador, entre los sectores Araguata y San Andrés, estado Miranda.
Por otra parte, el 1° de octubre de 2014 fue asesinado el diputado revolucionario a la AN Robert Serra y su compañera María Herrera, en su residencia ubicada en La Pastora, Caracas.
Por el crimen de Robert Serra están detenidas varias personas, entre ellas el jefe de escoltas de Serra, Edwin Torres Camacho, quien confesó quiénes y cómo se planificó este asesinato.
Las investigaciones revelaron que fue la banda paramilitar colombiana dirigida por Padilla Leive, conocido como "El Colombia", la que planificó el asesinato. En él participaron ocho personas: seis que ejecutaron el crimen y dos que permanecieron en dos carros fuera de la vivienda.
El asesinato fue planificado durante tres meses, tiempo en el que Padilla Leive realizó una persecución detallada para registrar la cotidianidad de Serra, para lo cual el jefe de escoltas de Serra, conocido como "El Poli", fue comprado para ayudar a cometer el crimen.
| FUENTE: AVN |


