La comunidad y la Policía científica recordaron cómo actuó Yohandry José Arrieta Gómez, de 19 años, luego de asesinar a Fanny Raquel Arrieta Gómez (50), su madre, y Basilisa Gómez (75), abuela, dentro de su vivienda, en el caserío El Llano, del municipio Machiques de Perijá. Un detective contó que, cuando lo entrevistaron, “no paraba de gritar que era el enviado del demonio”.Estaba sentado en el suelo, amarrado, vestía una franela del equipo español, Real Madrid. Estaba manchado de arena, luego que los vecinos lo sujetaran para evitar que siguiera atacando a sus parientes. Los detectives de la Sub-Delegación Machiques, explicaron que el joven se despertó, a las 3.00 de la madrugada del pasado domingo, se paró al lado de la cama y gritó, “¡Soy el enviado del demonio!”.
En la morgue, Miguel Arrieta, tío del homicida, contó que su sobrino se crio con su madre, en el sector La Bombilla, en Caracas. Hace un mes se lo trajo a Zulia y no revelaba su cuadro médico. “Hace un mes se supo que tenía esquizofrenia”.
El pariente contó que su hermana viajó, hasta Machiques, para llevar a Yohandry con un brujo en el kilómetro 4 en Maracaibo, en la vía a Perijá. Antes de presentarlo con el curandero lo llevó a una finca, para trabajar junto a uno de sus hermanos. “A los tres días le dio un ataque, metió sus cosas en un morral y se adentró al monte”.
Recordó que el pasado viernes llegó de Santa Bárbara y a las 4.00 de la madrugada, del sábado, Yohandry presentó otro ataque. Se acercó a Filiberto Arrieta (32), su hermano, lo tomó por el cuello con sus manos y trató de estrangularlo. Lograron soltarlo y saltó contra su madre pero entre todos lo ataron.
“Todos los atendimos, le decíamos que se calmara, lo peinábamos y le decíamos que era para ponerlo bonito”. Le dieron comida y se tranquilizó. 12 horas más tarde lo soltaron. Al caer la noche lo acostaron junto a su madre y todo parecía normal.
A las 3.00 de la madrugada del domingo se despertó. Su madre, su tío y su hermano estaban despiertos. Filiberto lo vio y salió corriendo a casa de un vecino para evitar que lo atacara de nuevo, mientras que el joven gritaba que lo amarraran de nuevo.
El tío explicó que nunca pensó que se armaría con una piedra de río, que estaba frente a la casa de un vecino, y menos que atacaría a su madre. Al ver que golpeaba a Fanny corrió. En su huida consiguió a la anciana sin vida. “Con Filiberto logramos neutralizarlo y lo amarramos de nuevo”. Agregó que los vecinos querían linchar al joven pero la familia llamó a la Policía regional y estos lo resguardaron.
Los vecinos comentaron que el joven siempre las maltrataba, bajo su condición mental, pero “nunca había alegado que era del demonio” recordó una vecina. A los minutos que ocurrió el doble homicidio, llegó a la casa una comisión de la Policía regional, ingresaron a la vivienda y con ayuda de los cercanos, lo ataron hasta que llegasen los investigadores de la División de Homicidios de la Policía científica.
Los sabuesos tomaron fotografías a las víctimas. Ambas estaban boca arriba, bañadas en sangre y con el rostro desfigurado. La anciana tenía el cabello cenizo teñido de sangre. Mientras que otros hermanos de Yohandry nunca salieron de su habitación. Se escondieron en un armario.
Los funcionarios anotaron entre su registro, que estaba bajo efectos de drogas. Sin embargo, los vecinos les explicaron que Yohandry era “enfermo” y que la noche del pasado sábado, le realizaron una especie de despojo. “Lo acostamos, junto a su madre, estaba tranquilo cuando se durmió”. Los investigadores tomaron fotografías a los cadáveres, los taparon con unas sábanas y los montaron en la furgoneta forense para trasladarlos hasta la morgue de Maracaibo para la necropsia de ley.
Un inspector explicó que los hermanos son los únicos testigos del caso. Serán entrevistados antes de poner a la orden del Ministerio Público al responsable de este hecho punible.
FUENTE: José Antonio González - http://noticiaaldia.com


