domingo, 29 de septiembre de 2013

Fiscal Ortega Diaz: La paz de los pueblos

La geopolítica mundial de estos tiempos está signada por la gran demanda de energía fósil de parte de las grandes potencias y por la búsqueda de esta a través de cruentas guerras contra pueblos inocentes.
En el año 2007, Alan Greenspan, expresidente del Banco Central de Estados Unidos, aseguró en su libro de memorias que las verdadera motivaciones para invadir Irak “no eran… relativas a las supuestas armas de destrucción masiva… sino controlar las reservas de petróleo y evitar que la Unión Europea o potencias emergentes como China e India se acercaran a esas inmensas reservas de petróleo”.

La Resolución 1.441, aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU en noviembre de 2002, requirió a Irak inspecciones para determinar la existencia de armas de destrucción masiva. En dicha resolución el Consejo de Seguridad expresa “que ha advertido reiteradamente a Irak que, de seguir infringiendo sus obligaciones, se expondrá a graves consecuencias”.

Con esta declaración, el Consejo de Seguridad apoyaba el uso de la fuerza militar contra Irak. Con ella el Presidente de EEUU George W. Bush obtuvo el apoyo de varios países para invadir a Irak sin que se hubiese demostrado la existencia de armas de destrucción masiva.

En el caso de Libia el día 17 de marzo de 2011 el Consejo de Seguridad aprobó la Resolución 1.973, mediante la cual autorizó la adopción de “todas las medidas necesarias… para proteger a los civiles y zonas pobladas por civiles que estén bajo amenaza de ataques de las fuerzas leales al gobierno…”.

Debemos recordar que Libia fue previamente invadida por fuerzas irregulares extranjeras, armadas por EEUU para que generara una situación de violencia y así justificar la referida resolución del Consejo de Seguridad que autorizó la guerra contra el pueblo libio.

Ambas resoluciones demuestran que el Consejo de Seguridad de la ONU no ha cumplido con la obligación que le impone el artículo 24 de la Carta de las Naciones Unidas, según el cual a dicho organismo las naciones del mundo le confirieron “la responsabilidad primordial de mantener la paz y la seguridad internacional…”.

Los gobiernos democráticos y todos los pueblos del mundo deben asumir el compromiso histórico de fundar organismos internacionales independientes de los centros de poder. Sólo de esa manera podrá garantizarse la paz.

Fiscal General de la República.

Artículo de opinión de la fiscal general de la República, Luisa Ortega Díaz, publicado en el diario Correo del Orinoco, este domingo 29 de septiembre de 2013

FUENTE: Prensa MP

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