domingo, 21 de junio de 2020

Así estamos en Falcón (+Opinión)

Por: Yullie Silva - ¡Agotados!, Así estamos en Falcón, nuestro día a día transcurre en una constante preocupación entre recolectar agua potable, hacer las actividades laborales y la tarea de los chamos antes de que corten la electricidad, matar dos o tres tigritos para comprar algo de comer y salvar el día, nos han tratado de cambiar hasta la forma de dormir, muchos paisanos me comentan que estamos mal porque nos acostumbramos, nos conformamos a vivir de la manera en la que nos tienen, sin embargo, considero que no es así, estamos pendiente de mantener un poco nuestra antigua calidad de vida porque no estamos ni nos acostumbraremos jamás a la vida que nos quieren imponer.

Al realizar un breve recuento, porque la situación de Falcón no es para nada distinta a la que está padeciendo el resto del país, unas áreas menos destruidas que otras pero destruidas finalmente.

Nuestro casco histórico es lo que me produce mayor dolor, solo Dios sabe cuánto orgullo me hacían sentir mis casas viejas, ahora solo quedan ruinas, pareciera que detrás de toda esta desgracia negligente se haya la maquiavélica intención de acabar con nuestro patrimonio histórico para quién sabe qué negocio turbio hacer de ello.

En cuanto al agua potable, parece mentira que después de más de veinte años, los mirandinos aún seguimos escuchando mes tras mes promesas absurdas que sabemos que nunca van a cumplir, cada día se hace peor el acceso al vital líquido, los esquemas de racionamiento quedaron en el pasado, presentando irregularidades en la presión que no permite llegar con efectividad a los tanques de agua elevados lo cual dificulta el llenado, causando gran malestar en la población, pues debe invertir horas que debieran ser destinadas al sueño para poder recoger siquiera un poco de agua, mientras en otros municipios están más afectados, permanecen meses sin recibir el preciado líquido por tuberías; las pocas cisternas que existen pretenden hacer negocio en divisas extranjeras, hacia la zona Occidental del estado, los lugareños llegan al extremo de intercambiar la pesca de todo un día con tal de obtener al menos un botellón de agua.

En referencia a la electricidad, ya ni se toman la molestia de anunciar los cortes a la población para que tomemos las debidas precauciones y no se dañen los pocos perolitos que nos quedan, ahora hasta tomarse un vasito de agua fría es un lujo, los cortes de electricidad no tienen horario ni fecha en el calendario, tampoco por cuánto tiempo nos mantendrán sin el servicio, solo nos queda estar a las vísperas del inesperado suceso y procurar ,mantener teléfonos cargados, agüita fría y el trabajo adelantado.

En otros poblados del estado, ya ni recuerdan qué es la electricidad, en municipios como Carirubana y Dabajuro no padecen los apagones sino que reciben alumbrones, ni hablar de poblados del municipio Unión, hacia nuestra hermosa serranía falconiana, donde ir hacia esa zona es como viajar en el tiempo y estacionarse en los años 1700.


Con respecto a la accesibilidad a la gasolina, he sido testigo de inmensas colas para adquirir el combustible, lo que representa una verdadera vergüenza siendo un país “petrolero” y que en las últimas décadas se ha demostrado la exuberancia que aquello simbolizaba, cuando soportamos que se repartiera nuestro capital para comprar conciencias y falsas amistades por toda Latinoamérica, el Caribe y hasta África.

En ese sentido, es inconcebible que los falconianos y en general los venezolanos tengamos que trabajar triple, para poder cumplir con el gasto calórico que nos exige el cuerpo y realizar la cantidad de actividades que ahora debemos efectuar, peor aún, es enfermarse.

En casa damos gracias a Dios todos los días por bendecirnos con salud, siendo de familia hipertensa, debemos juntar esfuerzos semana tras semana para obtener un blíster del medicamento que para mayor desgracia es de por vida. En próximo artículo continuaré describiendo las calamidades que vivimos…

Secretaria de Organización

Unidad Visión Venezuela Falcón

IG: @yullisbel

FUENTE: @yullisbel17

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