lunes, 2 de diciembre de 2019

Denuncias de corrupción en su entorno amenazan el liderazgo de Guaidó en Venezuela

Denuncias de corrupción contra aliados del líder opositor Juan Guaidó desataron este domingo una crisis justo cuando su estrategia para expulsar del poder de Venezuela a Nicolás Maduro parece debilitada, reporta la AFP.

Una investigación periodística publicada por el sitio web Armando.Info vinculó a nueve diputados de la oposición con empresarios que mantienen negocios con el chavismo.

Algunos de los señalados pertenecen a la Comisión de Contraloría del Parlamento. Armando.Info indicó que realizaron gestiones a favor del empresario colombiano Carlos Lizcano, vinculado con un programa de Maduro para distribuir alimentos subsidiados.

Lizcano es identificado por el portal como "subalterno" de otros dos empresarios colombianos, Alex Saab y su socio Álvaro Pulido, sancionados el pasado 25 de julio por Estados Unidos tras acusaciones de sobreprecios en sus importaciones de comida para los llamados Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) del Gobierno de Maduro.

Saab y Pulido enfrentan acusaciones de la justicia estadounidense por lavado de dinero proveniente del CLAP, que la oposición denuncia como una estrategia de control social.

Los legisladores, según la investigación, enviaron comunicaciones a autoridades de Colombia y Estados Unidos pidiendo "indulgencia" para Lizcano, al considerar que no estaba involucrado en los ilícitos de Saab y Pulido.

"No permitiré que la corrupción ponga en riesgo todo cuanto hemos sacrificado (...). Ni al régimen ni a un grupito de inmorales que quieren fracturar a los venezolanos. No vamos a tapar los delitos de nadie", reaccionó en Twitter Guaidó, jefe del Legislativo reconocido como mandatario encargado de Venezuela por medio centenar de países.

Guaidó decidió despojar de sus funciones a los parlamentarios señalados para dar curso a una "investigación exhaustiva".

"Se suspenderá a los diputados involucrados en estas acusaciones de todas sus responsabilidades en el Parlamento Nacional y adicionalmente haremos una investigación independiente y exhaustiva, con la participación de la sociedad civil, como las ONG y la prensa libre", declaró.

No obstante, aclaró que los legisladores no serán removidos del cargo aún, debido a que existe un proceso previo que conduce a la remoción de sus respectivas inmunidades parlamentarias, el cual debe respetarse. "Dejarían de ser diputados solamente una vez allanada la inmunidad, a raíz de la investigación. Por los momentos, se le retiran todas las funciones", comentó, informó el diario Tal Cual.

Este es el único caso que salpica al entorno de Guaidó.

El pasado viernes, después de que Guaidó lo destituyera como su embajador en Colombia, Humberto Calderón Berti acusó a representantes del líder opositor del manejo indebido de recursos destinados a la manutención de 148 militares que desertaron en febrero en apoyo al Gobierno interino y huyeron a Colombia.

"Las autoridades colombianas me dieron la alerta y me mostraron documentos donde se hablaba de prostitutas, de licor, de cosas indebidas", relató Calderón Berti a la prensa, indicando que su relación con Guaidó se había cortado desde hacía meses.

El excanciller venezolano (1992) se abstuvo de culpar al jefe parlamentario. Tampoco precisó el origen de los fondos ni los nombres de los implicados, que habrían realizado facturaciones ficticias.

Este caso ya había sido ventilado por la prensa meses atrás.

La noche del sábado, en una carta dirigida a Guaidó, el legislador Freddy Superlano renunció a la presidencia de la Comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional para "facilitar las investigaciones".

Este domingo los principales partidos opositores —Voluntad Popular, al que pertenece Guaidó, y Primero Justicia— excluyeron de sus comisiones legislativas a cinco de los diputados que aparecen en el reporte de Armando.Info. El resto forma parte de otras organizaciones.

También anunciaron investigaciones internas para determinar "responsabilidades" y posibles "sanciones".

El pasado 6 de noviembre, el diputado opositor José Guerra había denunciado "sobornos" a colegas, sin dar detalles.

Los escándalos estallan cuando Guaidó intenta reactivar las mermadas protestas contra Maduro, con convocatorias a manifestaciones que han tenido una pobre respuesta.

La aceptación del opositor, quien frente a una multitud el pasado 23 de enero prometió deponer a Maduro este año, ha venido cayendo mientras el mandatario resiste con apoyo de un sector de la población, los militares, y los gobiernos de Cuba, Rusia y China.

La popularidad de Guaidó, que llegó a 63%, cayó a 42% en octubre, según la firma Datanálisis.

Si no es capaz de manejar correctamente las denuncias de corrupción contra su entorno, su imagen podría seguir erosionándose. "Aún es temprano para evaluar el impacto (...), pero en la medida que Guaidó se debilite ante la opinión pública, es más atacable" por adversarios internos, apuntó Félix Seijas, director de la encuestadora Delphos.

"Una ventaja que ha tenido Guaidó es que no era identificado con la política tradicional y sus vicios (...). Su liderazgo podría ser amenazado si es percibido como 'más de lo mismo'", advirtió Seijas.

El próximo 5 de enero finalizará su período al frente del Parlamento. Aunque hay acuerdos para su continuidad, grupos minoritarios critican su estrategia contra el chavismo y otros están en negociaciones con Maduro.

FUENTE: Con información de diariodecuba.com

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