Fuentes que solicitaron el anonimato indicaron que la mercancía entró por Puerto Cabello y es almacenada en las instalaciones de Pdval en la zona industrial El Recreo en Flor Amarillo.
Según versiones de los empleados, este cargamento está dirigido al abastecimiento de la población y las escuelas del estado.
Actualmente 90% de los 660 planteles que dependen del Ministerio de Educación gozan del PAE y son atendidos directamente por Pvdal. El resto es surtido por Mercal y distribuidores privados.
El precio de venta al público de la carne será de Bs 250 el kilo para el corte de primera (solomo, ganso, punta trasera, muchacho redondo y muchacho cuadrado) y en Bs 220 (cogote, falda y lagarto) para el corte de segunda, según el precio regulado que autorizó la Superintendencia de Precios Justos.
El pueblo aplaude. Rosa Virginia Guerra, ama de casa, acudió a Pdval para hacer mercado. Dijo que esperaba el día de la semana asignado para comprar, según el terminal de la cédula.
"Prefiero hacer mi colita y comprar a precio justo que gastar la mitad de mi quincena en un kilo de carne en la carnicería", afirmó.
Rigoberto López, comerciante, también permanecía en cola para comprar carne.
"Llegué muy temprano para comprar leche, azúcar y café, pero si hay carne aprovecho, porque en la carnicería está muy cara. Tengo un mes que no como carne de res porque el precio supera lo estimado para las compras", señaló.
Francis Nieves, docente, dijo que la semana pasada hizo una cola en un establecimiento privado para comprar dos kilos de carne y gastó más de 1.000 bolívares.
“Eso era antes que se podía comprar en las carnicerías. Han exagerado el precio”, sostuvo.
Especuladores. En las carnicerías privadas el kilo de carne de primera está en Bs 610 y en Bs 550 la de segunda.
Los comerciantes alegan que no pueden trabajar para perder, mientras que los consumidores se quejan por el alto precio que deben pagar para adquirir un kilo del producto.
"Estamos comprando la canal en Bs 295 y no podemos vender en menos para perder; además, pagamos luz, agua, empleados y, en muchos casos, alquiler", dijo Roberto Martínez, comerciante.
Dijo que la distribución no es tan efectiva como antes.
"Hay semana que recibimos dos o tres reses. Antes vendíamos hasta siete durante un fin de semana", explicó.
| FUENTE: Yelitze M. Santana - http://www.ultimasnoticias.com.ve |



