La preocupación de los vecinos radica en que el bote, poco a poco, ha ido socavando una de las paredes de la institución que da hacia la calle y que amenaza con desplomarse en cualquier momento.
Mileidys Calzadilla, quien pertenece al consejo comunal del barrio, aseguró que se han dirigido a la alcaldía del municipio portuario en diferentes oportunidades y no han recibido respuestas por parte de alguna autoridad.
“Detrás de esa pared está ubicado el salón de primer nivel y si esa pared llega a desplomarse en horario de clases, no me quiero imaginar la tragedia que ocasionaría. No solo afectaría a los pequeños sino también a los que viven en frente de la escuela”.
Pozo séptico
Carlos Suárez mencionó que después de tanto insistir, el ayuntamiento envió una cuadrilla el lunes de la semana pasada para reparar una tubería rota dentro del centro educativo, que ocasionaba un bote hacia la calle. Indicó, sin embargo, que ese derrame no era el causante del mal principal que perjudica la escuela.
“Debajo del salón de primer nivel está el pozo séptico de la escuela. Desde hace 60 años, cuando fue construida, no le han hecho un cariñito. Cuando se desborda el pozo, las aguas negras ocasionan la filtración”.
El vecino Suárez agregó que eso sucede cada vez que llega el agua y los alumnos -como es normal- bajan las pocetas al hacer sus necesidades.
Tropel de la bomba
Otras de las cosas con las que está en desacuerdo la mayoría de los habitantes de Barrio Colombia, es que la bomba, que impulsa el agua a las casas de la parte más alta de cerro, fuese instalada dentro de la escuela.
Calzadilla mencionó que eso implica que “todo el mundo” entre y salga de la institución a sus anchas.
“Esa bomba hace demasiada bulla y está prendida la mayor parte del día. Hay una persona encargada de manejarla, pero cuando él no está, muchos de nosotros debemos ponerla a funcionar y resolver”.
| FUENTE: Joanna Posada - http://eltiempo.com.ve |



