martes, 28 de enero de 2014

(Anzoátegui) Comisión propondrá norma para desalojo de buhoneros en Puerto La Cruz

El gobierno sigue en deuda con los habitantes del casco central de Puerto La Cruz que anhelan caminar por aceras libres de tarantines y trabajadores de la economía informal.
Al inicio de 2014, el alcalde del municipio Sotillo, Magglio Ordóñez, prometió una ciudad sin buhoneros.

En ese entonces, informó que harían mesas de trabajo con los vendedores ambulantes que permanecen en las vías públicas para reubicarlos en un área en el que no obstaculicen el paso peatonal y vehicular.

Cuando faltan tres días para que culmine el primer mes del año, las principales calles del casco central continúan llenas de trabajadores de la economía informal.

Más de 200 buhoneros, entre vendedores de comida, vestidos, y discos, se ubican a lo largo y ancho de las aceras, dejando un “diminuto” espacio para el paso de residentes y visitantes del centro porteño.

“Esta ciudad no tiene suerte. Gobierne quien gobierne, nadie le coloca el cascabel al gato. Los buhoneros se apoderaron del municipio y pareciera que no hay gobierno. Nadie le pone un alto a tanta anarquía”, manifestó el profesor jubilado Juan Díaz, quien aseguró que la presencia de informales aumentó en los últimos 10 años.

La comerciante Ninoska Durán manifestó que las vías del centro de Sotillo estuvieron desoladas sólo durante los primeros 15 días de enero. “Nuevamente vinieron como hormigas a ranchificar la ciudad, con los mamotretos que colocan para exhibir sus mercancías”.

Poner orden

La presidenta de la Comisión de Servicios de la Cámara Municipal de Sotillo, Amarilis Centeno, admitió que la buhonería es un problema que perjudica a todos los porteños, que desean transitar por aceras libres .

Aseguró que trabajarán en conjunto con el Ejecutivo municipal para erradicar este problema.

La concejal anunció que planteará la creación de una ordenanza que establezca el desalojo de aquellos trabajadores informales que obstaculicen el paso peatonal y de automóviles.

Reconoció que deben hacer una revisión para conocer con exactitud cuántos vendedores ambulantes están en las vías públicas, desde cuándo y por qué no tuvieron cabida en el centro comercial La Gracia de Dios (mercado de buhoneros), inaugurado en 2007 para albergar a 1.100 trabajadores de la economía informal.

La mayoría de los ilegales ocupan las calles Libertad, Sucre, Buenos Aires y avenida 5 de Julio.

“Queremos reorganizar la ciudad, cambiar su rostro, para ello estamos trabajando. Tenemos previsto crear normas para ofrecer calidad de vida a los habitantes de la ciudad, y a quienes nos visiten”.

Desde Barcelona

Al igual que en el municipio Sotillo, la buhonería sigue siendo uno de las deudas que el Gobierno tiene con lo habitantes de Barcelona.

Sin embargo, en un recorrido por el bulevar 5 de Julio de Barcelona se constató que los vendedores informales que hacen vida en el paseo no están expendiendo productos de la cesta básica alimentaria, como lo hicieron durante 2013.

Por órdenes del alcalde Guillermo Martínez, quedó prohibida la comercialización de productos regulados en el paseo capitalino. Los funcionarios de la Policía Municipal de Bolívar son los encargados de hacer cumplir la medida.

El tiempo pasa
Siete años han transcurridos desde que el gobernador de Anzoátegui, Tarek William Saab, inauguró el centro comercial La Gracia de Dios, en la avenida 5 de Julio de Puerto La Cruz, con la intención de albergar a 1.100 trabajadores de la economía informal, que llevaban más de 25 años en las calles del centro de la ciudad porteña. Fue el 26 de octubre de 2007 cuando el mandatario estadal formalizó la entrega de la infraestructura y ordenó el retiro de los buhoneros de los espacios públicos. El 6 de enero de 2008, el alcalde Nelson Moreno hizo lo propio. Siete años después las vías del casco central siguen invadidas de informales.

FUENTE: Y. Vargas / N. López - http://eltiempo.com.ve

LEA...