miércoles, 20 de marzo de 2013

Trabajadores de fábrica cementera exigen discusión de contrato colectivo

Cinco años sin discutir el contrato colectivo llevó a los 500 trabajadores de la Fábrica Nacional de Cementos a comenzar una serie de asambleas para demandar respuestas, aunque dijeron que no van a parar sus labores.
Los obreros se concentraron en el comedor de la compañía donde dieron una rueda de prensa para dar a conocer sus demandas y solicitar que el Gobierno central tome cartas en el asunto.

Antonio Tovar, delegado de prevención de la fábrica, explicó que no poseen seguro de salud porque, al parecer, hay una deuda con las clínicas, por lo que ninguna los recibe a la hora de emergencia.

"Somos trabajadores de riesgo, pues durante la jornada laboral uno puede sufrir problemas respiratorios, quemarse o caerse y no nos atenderán en las clínicas", detalló.

Tovar precisó que desde hace dos años no reciben la dotación de uniformes, botas de seguridad, lentes ni casco, según lo previsto en la contratación colectiva y en la Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo.

"A los nuevos ingresos se les informa que deben traer su ropa y les exigen las botas, cosa que no es admisible, porque la empresa debe garantizar el uniforme de los empleados", manifestó el vocero laboral.

Filiberto Echezuría, otro de lo delegados, indicó que el contrato colectivo está vencido desde el año 2008. Por más que han solicitado el inicio de las discusiones de la convención, no han obtenido respuesta.

"Hoy (ayer) se suponía que se realizaría una reunión con la gerencia de recursos humanos y representantes del fondo de salud de la empresa, pero nadie se presentó", se quejó.
Tercerizados. Echezuría puntualizó que en la empresa se desempeñan 50 trabajadores tercerizados, entre amarradores, caleteros, tapadores y personal de mantenimiento, quienes no gozan de los beneficios del contrato. Indicaron que aunque la nueva ley entrará en vigencia el 29 de abril, Corpoelec ya absorbió a sus tercerizados, por lo que ellos creen que la fábrica debería seguir este ejemplo, porque también es una empresa del Estado.

Pedro Eusse, representante del Partido Comunista, asistió a la reunión para apoyar a los trabajadores. Aseguró que la situación es irregular, pues se violentan los derechos de los trabajadores. "Vamos a solicitar que este tema se discuta en la Asamblea Nacional".

Decadencia. Edgar Jiménez, coordinador Nacional de la Unión de Trabajadores (Únete), aseguró que desde que la empresa fue nacionalizada, en 2008, se les prometió una serie de mejoras de las condiciones laborales y eso no se ha cumplido. "La falta de inversión es notable, hay baja en la producción, lo que nos lleva a esta situación de emergencia", dijo.

Indicó que los filtros no están funcionando de manera correcta y una chimenea se ha dañado. "También hay una situación de deterioro en las estructura en general y el riesgo ambiental es considerable para las comunidades aledañas a la cementera, pues si los filtros no trabajan como es debido, el humo va a dar a los sectores populares".

El representante de Únete afirmó que los trabajadores también sufren estas calamidades, pero que, sin embargo, los encargados de hacer las inspecciones siempre dicen que todo está bien.

FUENTE: Maurín Hernández - http://www.ultimasnoticias.com.ve

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