El estudio consiste en aplicar clases de ballet semanales a adultos mayores de 60 años con Parkison, enfocadas específicamente en ayudarlos con el equilibrio y la coordinación, para luego medir documentar los resultados por los siguientes dos años.
“Estamos examinando la experiencia que algunas personas con Parkinson podrían tener bailando (…) esa experiencia abarca cambios en lo físico, así como en las percepciones de lo que la gente puede hacer, su salud y bienestar”, aseguró Sara Houston, doctora líder de la investigación.
Peter Linton, uno de los sujetos del estudio, diagnosticado con Parkinson desde hace cuatro años, dijo que “los ejercicios físicos son justamente eso, pero la música agrega una nueva dimensión a lo que estamos haciendo (…) estamos tratando de expresarnos, no sólo en la danza, sino respondiendo a la música. Y encuentro eso bastante absorbente”. “Después de la clase uno se siente mejor de varias maneras diferentes”, añadió.
Danielle Jones es la bailarina principal en Danza por Parkinson, y gracias a sus avances y mejoría con el tratamiento, ahora da clases y apoya a sus compañeros. Con respecto a los resultados de las clases, indica que “no es como la terapia física, sino sobre ser creativos y expresivos con el movimiento. Tratamos de mejorar una sensación de flujo, de gracia y, lo más importante, de libertad”.
El Parkinson es una condición reseñada por primera vez por el doctor James Parkinson en 1817, y consiste en la afección neurológica progresiva producida por deficiencia de dopamina; sus principales síntomas son temblor, rigidez y lentitud de movimientos, y aunque tiene tratamientos médicos y procedimientos quirúrgicos que ayuda a disminuirlos, aún no se descubre una cura definitiva.
| FUENTE: YVKE Mundial - http://www.correodelorinoco.gob.ve |



