Tras la presentación de los resultados del más reciente estudio de GIS XXI, que reflejan una intención de voto de 57,8% a favor del candidato socialista Hugo Chávez, sobre 23% del aspirante de la derecha, Henrique Capriles, el director de la encuestadora, Jesse Chacón, consideró que de mantenerse esta amplia diferencia el sector más radical de la oposición apostará por una salida antidemocrática, como cantar fraude y no reconocer los resultados de los comicios presidenciales del 7 de octubre.
Durante una entrevista este miércoles en Venezolana de Televisión, Chacón explicó que, ante la imposibilidad de remontar la ventaja numérica del presidente Chávez, dentro de la derecha venezolana hay un grupo que presionará para salir del juego democrático, dentro de un modelo de acción que utiliza Estados Unidos en escenarios electorales en los cuales sus candidatos no son favorecidos por el voto popular.
"En Nicaragua, por ejemplo, declararon fraude y el presidente (Daniel Ortega) había ganado con más de 60% de los votos", recordó.
Asimismo, destacó: "Ese es un juego que va a cobrar fuerza si el sector duro de la oposición, que no cree en sacar a Chávez del poder por la vía de los votos, de alguna forma comienza a tener control allá adentro".
Sostuvo que este camino antidemocrático "históricamente le ha demostrado a la oposición que le trae las peores consecuencias. Ya ese camino lo transitaron en 2004, y trajo como consecuencia que perdieran gobernaciones que no habían perdido nunca y posteriormente perdieran todo el parlamento cuando no se presentaron" (2005).
En su análisis del panorama electoral, Chacón expresó que de la actitud de la oposición dependerán en gran medida los resultados de los comicios regionales de 16 de diciembre.
"El resultado del 7 de octubre tendrá incidencia el 16 de diciembre. Quien gane va a llevarse un porcentaje de votos a las regiones, y el margen será pequeño o grande dependiendo del comportamiento de quien pierde", señaló y agregó: "Si el que pierde no toma una actitud positiva, lo que va a producir es una estampida de sus votos y va a dejar el terreno abierto a la opción que haya ganado en octubre, que le va a hacer caída y mesa limpia (arrasar) el 16 de diciembre".
Sin embargo, consideró que un sector de la autodenominada Mesa de la Unidad (MUD) -que aunque formalmente apoya a Capriles, no tiene que ver con su comando de campaña- apuesta a las regionales, en el convencimiento de que Capriles no podrá ganarle a Chávez en octubre.
"En la MUD juegan a una carta de entender que pierden el 7 (de octubre) pero consolidan algunas regiones en diciembre. Hay que ver después del 7 qué sector se impone: si el que piensa que puede sacar algo por la vía de los votos o los que están seguros de que no y buscan un desplazamiento por mecanismos distintos a las elecciones", puntualizó.
FUENTE: AVN



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