miércoles, 6 de septiembre de 2017

(Anzoátegui) Una tragedia familiar generada por la falta de medicamentos

Seis días han transcurrido desde que la tragedia tiñó de sangre a la familia Olivares Koch, integrada por dos hermanos. Uno de ellos perdió la razón y consumó un fratricidio la mañana del miércoles 30 de agosto, hecho que consternó y conmocionó no solo a los habitantes de la urbanización Los Cocales de El Tigre, sino a la población del sur de Anzoátegui.

El cuerpo de Daniel Enrique Olivares Koch, de 53 años, recibió 29 heridas punzocortantes que le propinó su hermano mayor, David Francisco, de 56. Este último es paciente esquizofrénico y tenía varios meses sin tratamiento.

La esquizofrenia es una enfermedad que puede controlarse, pero la escasez de medicamentos que existe en el país desató en el paciente una conducta psicótica y agresiva. Este padecimiento pudo ser tratado en un centro de salud mental privado, como ya había sucedido, pero en la actualidad se hacía imposible costearlo. La anterior es la opinión de Miguel Rodríguez Koch, primo de los Olivares Koch y quien es uno de los pocos parientes cercanos que ambos hermanos tienen en El Tigre.

Rodríguez concedió vía telefónica una entrevista a El Pitazo, porque está consciente de que la tragedia que sucedió en su familia impactó a la sociedad. El declarante confirmó que el desequilibrio que envolvió a David Olivares fue consecuencia de la falta de medicamentos que debía tomar para controlar su esquizofrenia.

El entrevistado afirmó que no tenía mucho contacto con sus primos, precisamente debido al estado agresivo que había adoptado David; por otra parte, sabía que por la escasez de medicinas la enfermedad lo había empeorado. “Cuando sus padres vivían, David estuvo internado en una clínica privada, que en ese momento se podía pagar. Pero luego murieron y Daniel se hizo cargo de su hermano”, dijo Rodríguez.

El pariente hizo énfasis en que actualmente el monto mensual en la clínica donde David estuvo internado para recibir su tratamiento asciende a los 9 millones de bolívares. Sin embargo, Rodríguez consiguió que le suministrarán un récipe con el nombre de los dos medicamentos que David Olivares requiere con premura para mantenerlo calmado en el calabozo del Centro de Coordinación Policial (CCP) El Tigre, donde está recluido desde el día del crimen.

La indicación incluye Risperidona de 3 mg (antipsicótico) y Clonazepam de 2 mg (sedante) en tabletas. Del primer medicamento debe tomarse tres al día con cada comida, y de la otra, una en la cena. “Necesitamos que si alguien sabe dónde se pueden conseguir estos medicamentos nos lo haga saber porque se requieren con urgencia”, refirió la fuente.

Miguel Rodríguez recordó que antes de que su primo fuera afectado por la esquizofrenia fue un hombre muy brillante. Resaltó que David Francisco se graduó con mención honorífica cum laude de Ingeniero Mecánico en la Universidad de Tennessee, Estados Unidos. Domina el idioma inglés y alemán y toca piano.

El pariente reconoció que en la actualidad su primo, quien todos los domingos acudía a misa, mostraba un aspecto de abandono y se tornaba agresivo con los vecinos. Por ello, Miguel Rodríguez está consciente de que más allá de estar preso en un retén, lo que necesita es atención médica en un centro especializado. Rodríguez solicita que quien sepa de algún centro de salud mental público que tenga disponibilidad, lo informe para que David pueda ser sea recluido.

Mientras se realiza el proceso judicial del caso, a cargo de la Fiscalía Cuarta del Ministerio Público, el pariente asumió la responsabilidad de llevarle la comida y ropa a su primo. Dijo que dos tías que residen en Caracas están tratando de localizar algún sitio donde se pueda recluir, porque no quieren que tenga acercamiento con otros reos, pues lo que desean es evitar una situación de peligro u otro desenlace fatal.

FUENTE: Marinelid Marcano - https://elpitazo.com - (PULSE AQUÍ)