El joven notificó del hallazgo a unos funcionarios de la Policía Municipal de Bolívar (Polibolívar), que al parecer no le prestaron atención.
El chico le dio la misma información a los oficiales de la Policía Nacional Bolivariana (PNB), poco después de que instalaran un punto de control en la carretera.
Tras observar los restos, la PNB se lo participó al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc). Una comisión del eje de homicidios se presentó en el sitio.
A un metro del cadáver estaba una cartera de cuero azul, en cuyo interior había una cédula de identidad a nombre de Enrique Javier Farías Solórzano, de 26 años, y un carnet que lo acreditaba como teniente del Ejército Bolivariano de Venezuela.
Los policías no encontraron conchas de bala, lo cual hace suponer que al militar lo ultimaron en otro lugar y lo liberaron en la referida arteria vial.
Eran las 2:10 pm de ayer cuando una comisión del Cicpc ingresó los restos de Enrique Farías Solórzano en la morgue del hospital Razetti.
Los expertos forenses le contaron dos orificios de bala en la parte posterior de la cabeza, más otra en el lado izquierdo.
Ayudaba al suegro
Unos parientes, quienes prefirieron mantenerse en el anonimato, indicaron que Enrique Farías era el menor de los tres hijos de un matrimonio que reside en un condominio aledaño al Razetti.
Señalaron que el teniente era casado, estaba destacado en un Comando del Ejército en Ciudad Bolívar, y realizaba un curso de franco tirador en Barcelona.
“Enrique Javier colaboraba con su suegro, quien es mayorista del pescado en el sector Maurica”.
Se supo que había salido tempranito de su casa, en un automóvil marca Toyota Starly, rumbo al barrio Valle Lindo de la zona alta de Puerto La Cruz, para buscar a un joven que iba a ayudarlo a descargar las especies marinas.
El teniennte no llegó a su destino. El vehículo no ha sido localizado.
Un vocero de la policía científica expresó que barajan el robo como móvil del homicidio de Faría Solórzano, aunque no descartan otras hipótesis.
Aseveró que prosiguen con las averiguaciones para identificar a los homicidas y aprehenderlos.
Hombre de bien
Los progenitores del militar Enrique Farías declararon ayer ante el Cicpc. El padre, quien omitio su nombre, dijo a la prensa que Enrique era buen hijo y sano. “Lo levantamos con sacrificio, y lo enrumbamos para que fuera un hombre de bien”.
| FUENTE: Yraida Núñez / Eleida Briceño - http://eltiempo.com.ve |


