Son varias las iniciativas y los intentos para recuperar los espacios donde están las ruinas del hogar del pintor así como el edificio anexo del museo, en las orillas del río El cojo, pero ha faltado la voluntad de todos los involucrados para siquiera acometer los primeros trabajos. En las parcelas donde existieron los bienes patrimoniales el monte crece con libertad, los lugareños y visitantes aprovechan el espacio como estacionamiento para los automóviles y hasta como taller mecánico. En los vestigios del antiguo museo hay signos de vida: palomas que ha hecho sus nidos, perros y ropa colgada. Según personas del lugar, ahí vive un guardia de seguridad del monumento que se niega a abandonar a Reverón.


La comunidad de Las quince letras, en Macuto, donde están las parcelas de la casa-taller y el edificio anexo, ha luchado durante casi una década para recuperar esos espacios y honrar la memoria del “mago de la luz”. Las y los representantes del Poder Popular organizado y las autoridades gubernamentales no se han puesto de acuerdo para definir el proyecto.
La artesana Belkys Reyes, quien vive a dos casas del antiguo museo, contó que en 2005 comenzaron las reuniones para formar el Consejo Comunal Armando Reverón, que fue bautizado con el nombre del pintor porque la recuperación de los espacios del Castillete fue la única iniciativa que unió a las y los lugareños.
“La gente no quería hacer un consejo comunal pero para la recuperación del Castillete la gente se activó e hicimos un consejo comunal. Esa organización, en 2007, comenzó junto con el (antiguo) Conac a elaborar el Proyecto Reverón. Ese proyecto constaba de varias faces: la demolición de la estructura actual del anexo, el cercado del espacio y una tercera parte para construir un edificio donde se ubica el anexo”, explicó la creadora en declaraciones al Correo del Orinoco.
La comunidad, agregó Reyes, consiguió recursos para avanzar en su proyecto, un total de 120.000 bolívares para ejecutar la demolición de la estructura del edificio y el cercado de los terrenos, pero no se pudo avanzar porque el despacho de Cultura no autorizó la obra.
La artesana sostiene que la obtención del permiso y el desarrollo del Proyecto Reverón se ha visto obstaculizado por el “conflicto entre lo quiere la comunidad y lo que quiere hacer el Ministerio de la Cultura”. “Nosotros como comunidad queremos realizar una réplica, por lo menos del último momento del Castillete, de lo que había en 1999. Las personas que han dirigido el ministerio no quieren, hablan de una réplica parcial, algo conmemorativo y eso ha sido una traba entre el Poder Popular y el ministerio”, argumentó Reyes.
Años más tarde, en la gestión del ministro Pedro Calzadilla, se realizaron varias mesas de trabajo para nuevamente definir el proyecto y avanzar. El plan fue presentado en la comunidad y contemplaba la réplica de una parte de la casa-taller. Así comenzaron la programación de actividades culturales para la toma de los espacios y el Instituto de Patrimonio Cultural (IPC) finalmente otorgó el permiso para la demolición de las ruinas del anexo. La autorización fue presentada en varias instituciones locales para proceder a la demolición sin poder lograr adelantar la obra, resumió la artesana.
PUNTO DE QUIEBRE
Reyes afirmó que el proyecto que adelantaron en las mesas de trabajo con el ministro Pedro Calzadilla contemplaba la construcción de un edificio con la Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales, proyectado en unos terrenos adyacentes sin consultar a la comunidad, donde se levantan actualmente unas casas planificadas desde entonces por el Instituto de Vivienda de Vargas. “Ese fue un obstáculo casi imposible de saldar”, acotó.
Asimismo, añadió Reyes, se rechazó la propuesta de construcción de una plaza en los espacios del Castillete y que no se contemplaron espacios socioproductivos que beneficiaran a las y los habitantes de Las quince letras.
Lamentablemente, el desarrollo del proyecto también se vio mermado porque se “desarticuló” el Consejo Comunal Armando Reverón. Ahora Reyes y otros habitantes de Las quince letras adelantan desde el año pasado la formación del Consejo Comunal Castillete Armando Reverón. “Con este nombre queremos significar cuál es nuestro proyecto principal”, asentó.
Esta nueva organización comunitaria, estará integrada por unas 150 familias, aproximadamente unos 300 votantes y se podrá aprobar alguna iniciativa con tan solo 90 votos, calculó la luchadora Belkys Reyes, candidata a vocera del comité de Cultura del naciente consejo comunal, que espera realizar elecciones para elegir a sus representantes los próximos días.
La artesana recordó que su familia tiene 130 años en Las quince letras, que sus abuelos fueron amigos de Armando Reverón y de su compañera de vida, Juanita Mota, “la gran olvidada de esta historia”.
Belkys Reyes espera “traer a la realidad las vivencias con Reverón y Juanita” en el Castillete, para conocer no solo al artista sino al pintor vecino, al amigo de los pescadores, a la Juanita amiga.
PAUTAS
La luchadora comunitaria reconoce que a lo largo de los años El Castillete fue objeto de varias modificaciones, algunas de las cuales fueron realizadas por Juanita Mota, quien construyó cuartos para albergar a una familia que la acompañó después de la muerte del artista.
Reyes dijo que para adelantar el proyecto cuentan con espacios ganados al margen del río El cojo, gracias a familias que decidieron donar las parcelas, porque no construirán en el lugar por la cercanía al curso de agua.
La artesana sostiene que los riesgos de un nuevo deslave en Las quince letras están minimizados, porque el río El cojo fue embaulado y se respeta la distancia recomendada para construir edificaciones. Además, ya no están los inmuebles que se construyeron encima del curso del torrente.
“La mitigación del riesgo nos permite pensar en un espacio cultural”, insistió.
Además de demoler las ruinas del museo y cercar el espacio que ocupó El Castillete, se quiere hacer una “limpieza arqueológica” para recuperar los restos que quedaron y comenzar una mesa técnica con el apoyo de especialistas para redefinir y terminar el proyecto, destacó Reyes.
Belkys Reyes está casada con la idea de que sea el Poder Popular quien decida la utilización de los espacios y que, para ello, se deben reiniciar las mesas. Igual piensa la señora María Teresa Batista, quien adelanta las gestiones para registrar el Consejo Comunal El Ceibo, cuyos límites territoriales están en El Castillete. Esta vocera comunitaria también apoya la idea de la reconstrucción de la casa-taller y que se destinen en el lugar espacios para la formación artística.
Reyes cree que el proyecto también puede contemplar una sala de exposiciones y que haya un centro de estudio de las artes. Adicionalmente, quiere que el actual titular de la cartera de Cultura, Fidel Barbarito, se siente a dialogar con la comunidad y que los ayude a reiniciar las conversaciones del proyecto en una mesa técnica. También exhorta al gobernador Jorge Luis García Carneiro y al alcalde Carlos Alcalá a que se comprometan con el Poder Popular a darle al mundo un espacio digno para recordar a Reverón.
La vocera de Planificación de la Comuna Guaicamacuto, Marta Berroterán, reconoció las mesas de trabajo que ha realizado la comunidad de Las quince letras para recuperar los espacios del Castillete y el edificio anexo. Sostiene que además de los aspectos culturales el proyecto debe considerar el potencial turístico de la zona.
“Esperamos hacer propuestas nuevas para mejorar los primeros proyectos. Estamos solicitando la demolición del edificio”, aseguró.
Igualmente, Berroterán coincide con Belkys Reyes en que el plan que se ejecute debe ser socioproductivo y que garantice su sustentabilidad.
“Proponemos un corredor turístico que se inicie desde la estación del teleférico, siga por el borde del río hasta la plaza Armando Reverón, al norte de la avenida La Playa” y se conecte con el Castillete, ilustró.
“Es triste que venga gente de otros países y busquen el lugar (el Castillete) y no esté, no haya nada, solo monte”, lamentó Rosanna Settipani, promotora del Consejo Comunal Castillete Armando Reverón.
CAMINO PARA EL DIÁLOGO
Ayer, cuando se conmemoraron 125 años del natalicio de Reverón, el Gabinete de Cultura de Vargas, organizó una serie de actividades artísticas y recreativas en los terrenos del Castillete, donde se esperaba la presencia del ministro Fidel Barbarito y del gobernador Jorge Luis García Carneiro, con el propósito de “relanzar” las conversaciones entre el Poder Popular y el Gobierno en las mesas de trabajo creadas para la recuperación de la casa-taller del artista, apuntó Ricardo Pérez, director del referido Gabinete.
El servidor público afirmó tener conocimiento de personas que se oponen a la reconstrucción del Castillete o que se inclinan por la edificación de un monumento. Pérez cree que es urgente restablecer las conversaciones con todas las partes involucradas para elaborar el proyecto definitivo de acuerdo a los deseos de las comunidades.
“Tenemos que tomar acciones” y “no vamos a dar un paso sin la aprobación de la comunidad”, garantizó Pérez.
| FUENTE: Várvara Rangel Hill - http://www.correodelorinoco.gob.ve |



