Según los Lineamientos Programáticos para el Plan de Gobierno de la oposición, Petróleos de Venezuela (Pdvsa) no debe destinar recursos para ejecutar programa sociales, entre los cuales se encuentra la misión Alimentación, conformada principalmente por la red de Mercados de Alimentos (Mercal ) y la Productora y Distribuidora Venezolana de Alimentos (Pdval).
El numeral 499 del programa se propone modificar el marco institucional para el desarrollo de la industria de hidrocarburos para eliminar la responsabilidad sobre “los programas sociales actualmente a cargo de PDVSA y hacer de las filiales no petroleras, empresas independientes de la estatal".
El referido documento, publicado en la página web de la MUD www.unidadvenezuela, fue firmado por todos los entonces precandidatos de la derecha, entre los que se encontraba el actual abanderado presidencial conservador, Henrique Capriles Radonski. Según el texto, esos lineamientos se seguirían para elaborar el programa de gobierno 2013-2019.
Tomando en cuenta esos postulados, en un eventual gobierno de la derecha se eliminaría el apoyo a las cadenas de distribución de alimentos como Pdval, la cual nació el 6 de enero de 2008, como filial de Petróleos de Venezuela (Pdvsa), para frenar el chantaje de parte de sectores privados, que pretendían acaparar y especular con los alimentos para incrementar su precio y crear zozobra en la población.
Actualmente, la red Pdval cuenta con 831 establecimientos conformados por Pdval tipo I y II; Súper Pdval, Hiper Pdval; Pdvales en espacios municipales; convenios con instituciones del estado y Pdvalitos comunales, los cuales han expendido desde 2008 hasta julio de 2012, un total de 16.257.704 toneladas de alimentos de primera necesidad.
La desaparición de esa red dejaría de beneficiar a los más de 6 millones de venezolanos que acuden a esos establecimientos para adquirir productos de la canasta alimentaria a precios regulados en Gaceta Oficial.
De la misma manera, en el programa de la MUD, el numeral 775 pretende erradicar "las alternativas del gobierno, concentradas en la Misión Mercal y en el Programa de Alimentación Escolar” porque supuestamente “no han resuelto la problemática de la alimentación y nutrición".
La MUD desconoce que durante el gobierno del presidente Hugo Chávez, la ingesta de proteínas de los venezolanos aumentó 80%, al pasar de 13.865.529 toneladas en 1.999 a 24.991.378 toneladas en 2011, de acuerdo a cifras del Ministerio de Alimentación.
En ese mismo período, la ingesta de proteínas entre los venezolanos pasó de 29.7 gramos diarios a 47.6 gramos. De igual forma, el consumo diario de calorías pasó de 2.127 en 1999 a 3.182 calorías en 2011, lo cual representa un incremento de aproximadamente 50%.
Sin embargo, el plan de la MUD es eliminar esos programas de manera permanente, para que los alimentos sean un negocio exclusivo de los empresarios privados, y activarlos, si acaso, “en situaciones especiales”.
El investigador Romain Migus sostiene en su libro El Programa de la MUD que la decisión de eliminar los programas de alimentación, que benefician a la población de menos recursos, obedece a una lógica de derecha en la que "para comer, hay que trabajar y si no hay trabajo pues los más pobres se morirán de hambre. Esta visión maltusiana muestra los límites del humanismo de la oposición venezolana".
La red Mercal fue creada en oficialmente en 2003, a raíz del sabotaje petrolero y económico iniciado a finales de 2002, cuando los grandes industriales privados asociados con la oposición, paralizaron las empresas productoras de alimentos, con el propósito de presionar la salida del presidente de la República, Hugo Chávez.
Esas acciones generaron desabastecimiento en los productos de primera necesidad y una especulación que afectó principalmente a los sectores más pobres del país. Por tal motivo, en 22 de abril de 2003, el presidente Chávez inauguró un punto de venta en el sector Ruiz Pineda del municipio Libertador del Distrito Capital, el primero de Mercal.
En la actualidad, la red Mercal cuenta con 13.418 puntos de ventas a nivel nacional, donde se expenden productos de la canasta alimentaria hasta con 71,85% de ahorro con respecto a los precios regulados.
Esta cadena de comercialización distribuye mensualmente cerca de 141 mil toneladas de alimentos, de las cuales 112 mil son productos subsidiados, entre los que destacan aceite, arroz, arvejas, azúcar, caraotas negras, carne (de primera y de segunda), harina de trigo, harina precocida, leche en polvo, lentejas, margarina, mortadela, pasta y pollo.
Al eliminar Mercal y Pdval, se eliminarían, por consecuencia, el Programa de Alimentación Escolar, las Casas de Alimentación, así como el suministro de alimentos a los hospitales, Centros de Diagnóstico Integral, centros penitenciarios, comedores populares y refugios.
El propio Capriles ha sido claro en su batalla contra las misiones como Mercal y mantiene su propuesta de impedir que el Estado garantice alimentos a precios justos para los venezolanos.
En un reciente artículo publicado por él en España señaló: "El Gobierno central ha buscado tener el control a través de las expropiaciones, los controles de precios y la distribución de alimentos".
El programa de gobierno del candidato opositor, vinculado estrechamente al sector empresarial privado de los alimentos que promovió el paro de 2003, es claro. La idea del plan es “abrir las puertas a la iniciativa privada”. Es decir, la privatización por encima de la soberanía alimentaria, el lucro por encima del derecho.
El texto establece un plazo de máximo de tres años para que “se haya reducido, por lo menos en 60%, las erogaciones por subsidios de alimentos, mediante la reducción de la masificación”.
FUENTE: AVN



