miércoles, 21 de marzo de 2018

Fallas de combustible mantienen paralizadas a termoléctricas en Venezuela

Con el pasar de los días la crisis eléctrica ha comenzado a tomar un mayor protagonismo superando en algunos casos problemas como la hiperinflación, la escasez de alimentos y el alto costo de la vida. Desde los últimos meses de 2017 y los primeros de 2018 el Gobierno ha insistido en la tesis del sabotaje a las plantas, líneas de transmisión, entre otros “factores externos” para justificar las deficiencias en el acceso al servicio.
El ministro Luis Motta Domínguez, contradiciendo su primera teoría, anunció recientemente al país a través de la Corporación Eléctrica Nacional (Corpoelec) que desde el 15 de marzo iniciaba el “Plan de Administración de Carga” en seis estados del país tras la disminución de los niveles de agua en las represas del sur occidental. El racionamiento eléctrico, hasta los momentos, incluye a los estados Apure, Barinas, Mérida, Portuguesa, Táchira y Trujillo, el cual tendrá una duración de unas cuatro horas aproximadamente. Motta Domínguez a través de un recorrido por los principales embalses de Táchira y Mérida, aseguró que ha disminuido la capacidad de generación por los bajos niveles de agua.

“De los 1.100 megavatios que deberíamos estar generando, solo estamos generando 150. Esa es la razón por la que están sucediendo estas interrupciones impredecibles del servicio”, sostuvo.

Por su parte el ministro de Ecosocialismo y Aguas, Ramón Velásquez, afirmó que las lluvias en la zona han estado “por debajo del promedio” desde octubre pasado.

A través de las redes sociales habitantes de dichos estados, antes de iniciarse formalmente el racionamiento, expresaban que la energía fallaba prácticamente a diario perjudicando directamente su calidad de vida y sin una razón oficial sobre los hechos. El Gobierno ha prometido resultados con la aplicación de estas medidas en un máximo de 15 días pero la población está lejos de asumir esas promesas como una realidad.

El ingeniero Winston Cabas presidente de la Comisión Eléctrica del Colegios de Ingenieros de Venezuela aseguró que los problemas eléctricos obedecen a una situación estructural, integral y sistémica debido a que hacen falta inversiones en el sector.

A su juicio claramente las inversiones que el Gobierno alega que ha realizado “no se aplicaron en los puntos medulares básicamente por un alto componente de corrupción debido a la desprofesionalización del sector producto de la fuga del recurso humano altamente calificado, incluyendo a ingenieros y técnicos que se han ido del país”. Aunado a ello, hay una constante la cual obedece a la falta de mantenimiento en las plantas hidroeléctricas y termoeléctricas del país.

“Si revisamos muy bien con respecto a lo ocurrido específicamente en Los Andes, con respecto a las últimas averías, podemos decir con certeza que la situación no es producto de los embates climatológicos, ya que, en estos momentos apenas está iniciando formalmente la temporada de sequía. Argumentar que lo que se está evidenciando es producto del clima es básicamente continuar mintiéndole al país en vez de aceptar como una cruda verdad la precaria situación del sistema eléctrico nacional”.

Represas y termoeléctricas afectadas
Cabas detalla que no es justificable que algunas de las principales represas y termoeléctricas del occidente se encuentren bajo un “cierre técnico” en algunos casos. “El Complejo Hidroeléctrico José Antonio Páez, mejor conocido como Santo Domingo, ubicado entre los estados Barinas y Mérida, lleva siete meses paralizada. De igual forma la represa La Vueltosa Fabricio Ojeda en el estado Barinas, inaugurada a inicios del 2000; nada más tiene instalada una sola turbina, mientras otra está en reparación y una tercera nunca se instaló, debido a que no se hicieron los trabajos de obras civiles necesarios para ponerla en funcionamiento.

Igualmente ocurre en la Central Hidroeléctrica “Peña Larga” que no trabaja a su completa capacidad; de igual forma la Central Hidroeléctrica Masparro no está produciendo ningún megavatio para el sistema eléctrico nacional, y eso para hablar solo del punto de vista hidroeléctrico”. Al referirse a la situación del parque termoeléctrico el panorama no luce menos alentador. “Cuando existen este tipo de problemas deberían estar disponibles las centrales termoeléctricas para paliar esas deficiencias, lamentablemente no es así. Planta Táchira no está trabajando a plena capacidad, sólo se encuentra activa una sola turbina porque no se ha cerrado el ciclo combinado”.

Añade que la circunstancia actual de la escasez de combustible para la puesta en marcha de estos equipos complica el aún más el panorama.

“Son necesarias aproximadamente 72 gandolas de combustible diarios para que puedan operar correctamente las plantas termoeléctricas y añade que era deber de Pdvsa construir el gasoducto para surtir directamente a las instalaciones que cumplen esa función.De igual forma aseguró que las plantas termoeléctricas de Santa Inés y Termo Barrancas no están trabajando por los problemas del combustible. Por su parte Guanape I y Guanape II no están aportando ningún megavatio porque se encuentran completamente apagadas”, insistió.

“En otras palabras se trata de problemas de mantenimiento, problemas de combustible y desinversión en el sector. Es por ello que en el suroccidente del país existen actualmente tantos problemas de energía”. Añade que es evidente que el occidente del país pese a contar con generación termoeléctrica instalada sigue dependiendo del Guri a través de una línea que no ha recibido mantenimiento.

“Esta zona del país depende de la línea 400 de Guri, la cual no ha recibido mantenimiento, ampliación y mucho menos sustitución”, detalla. Asegura que el estado actual del sistema eléctrico “es un problema grave para el país” .

“Tenemos 35 mil megavatios termoeléctricos instalados y a duras penas tenemos disponibilidad entre 10.500 y 11.000 megavatios. Esa es aproximadamente la demanda que tenía todo el país a principios de los años 80”. En condiciones normales si todas las empresas estuviesen funcionando, incluyendo las industrias básicas y otras áreas importantes de la economía, el país requeriría unos 27 mil megavatios, añadió el ingeniero.

Las Criptomonedas también sobrecargan el sistema
A su juicio la instalación de granjas para minar monedas digitales debe ser “regularizada”. “Lo que ocurre es que en el país la electricidad es muy económica. Ya se maneja extraoficialmente que pueden existir alrededor de 30 mil máquinas funcionando en el país. Esa situación se puede salir de control y terminará afectando el sistema eléctrico a nivel nacional”, resaltó.

Cortes a la orden del día En los últimos meses Caracas y sus estados aledaños se han visto afectados por al menos tres cortes eléctricos que han perjudicado a los ciudadanos que habitan esas zonas por lo que que Cabas insiste que la pretensión de tener la zona central del país “blindada” en materia energética no es más que una utopía.

“Servicios tan sensibles como agua, salud y transporte se ven directamente afectados por esos cortes repentinos en las grandes ciudades, incluso el Metro de Caracas, por lo tanto la capital del país no está blindada, es una quimera. El sistema eléctrico está seriamente comprometido”.

“El servicio eléctrico es la madre de todos los demás. No hay forma de producir calidad de vida ni generar empleo, desarrollo y progreso, mucho menos futuro para un país sino se asume con entereza las distorsiones existentes en materia energética. Aquí se le debe informar al país la situación real y cruda; pero de esa misma forma convocar a los ingenieros especialistas a trabajar en conjunto para buscar las soluciones más factibles e inmediatas para mejorar las deficiencias dejando atrás las ideologías”, insistió.

“Apagones programados”
Para la presidenta del Comité de Afectados por los Apagones, Aixa López, el racionamiento implementado en los estados occidentales que por varios días se han visto afectados por fallas eléctricas no es más que apagones programados.

“Es la manera de justificar, de darle legalidad a los apagones a través de este racionamiento programado. Tenemos varias denuncias que los afectados por la medida, la cual en un principio contemplaba cuatro horas de interrupción del servicio, el mismo se ha incrementado sin previo aviso a las comunidades. Vemos con preocupación que el ministro todavía no tome en serio la gravedad de la crisis. Comenzó diciendo que eran sabotajes, luego se sobre expuso la generación hidroeléctrica y entonces nos encontramos con embalses vacíos cuando apenas está comenzando la temporada de sequía. El Gobierno no puede seguir con tesis que no son creíbles”, resaltó.

Con respecto a las plantas hidroeléctricas y termoeléctricas las autoridades aducen que la razón son fenómenos climatológicos, de ser estas son situaciones completamente previsibles para evitar que esas fallas hubiesen sucedido.

“Si se sabe que en periodo de sequía las plantas hidroeléctricas no van a aportar la misma cantidad de megavatios entonces tenías que prever y tener en funcionamiento a las termoeléctricas, situación que en efecto no sucedió. Si son 1.100 megavatios que se tenían que aportar en el sistema y solamente se tienen disponible 150, entonces la diferencia ¿dónde está?. No tener luz por dos o tres horas causa molestia e incomodidad. Al no tener por 12 o 14 horas aunado a un plan de racionamiento”, detalla.

“En el occidente lo que se evidencia es una mala gerencia, la impericia, aunado a no haber hecho una programación a corto, largo y mediano plazo” López es enfática al señalar que si hubiese existido una correcta planificación esta situación no hubiese sucedido.

“Recordemos que la crisis eléctrica no es un fenómeno nuevo, y por esa razón se creó el Ministerio del Poder Popular para la Energía Eléctrica, con la intención de mejorar el servicio. El ministerio no está cumpliendo con las funciones para lo que fue creado”. Aparato económico estancado Manifiesta que al final la población entera padece la negligencia de quienes deben aportar soluciones pero “lamentablemente no están calificados para asumir estos retos”.

“Es dramático para una población estar más de 20 horas sin luz; y no se trata solamente de la población en sus hogares. Ante esa situación las personas no pueden trabajar, los servicios médicos y bancarios se paralizan, el aparato económico se estanca. Con estas fallas tanto los usuarios residenciales como los comerciales e industriales se ven paralizados. No tener el fluido eléctrico no es que se daña simplemente el aparato, son las implicaciones que tiene tanto al país como al ciudadano”.

Explicó que la cifra de afectados podría continuar en ascenso si producto de la misma situación se terminan incorporando nuevas regiones.

“Unas tres millones y medio de personas están siendo directamente afectadas con esta medida gubernamental y la cifra podría aumentar en caso de que se terminen incorporando otros estados”, dijo.

@Rafarias86

FUENTE: Con información de http://www.descifrado.com // http://www.lossinluzenlaprensa.com - (PULSE AQUÍ)