lunes, 10 de abril de 2017

30 mil diabéticos están en riesgo en Anzoátegui

En la cuenta de la red social Twitter de la organización @AmigosDiabetes se deja ver el drama que viven los pacientes con diabetes tipo 1 en el país. A diario se postean cantidad de solicitudes de insulina, medicamento indispensable para el control de esta enfermedad que, de no aplicarse, genera complicaciones que pueden llevar a la muerte.

Esta angustia la vivió, durante el año pasado, el trabajador William Osorio, quien tuvo que abandonar el país en busca del fármaco para su madre de 71 años que padece diabetes desde hace cinco años.

La presidenta del capítulo Anzoátegui de la Sociedad Venezolana de Endocrinología, Rosario Olivieri, afirmó que cerca de 30 mil habitantes de la entidad padecen esta patología y están en riesgo por la falta de medicinas para tratarla.

Complicaciones a la vista

La también jefa de la Unidad de Endocrinología del Ipasme no dudó en afirmar que la situación por la que están atravesando los enfermos de diabetes en el estado es alarmante, al punto de calificarlo como un “genocidio silencioso”, debido a la escasez del fármaco.

“Esto que estamos enfrentando ahora es un problema grave, la insulina no tiene sustituto, o es insulina o es nada”, advirtió.

Explicó que la insulina es una hormona que se le termina al paciente por múltiples factores y por lo tanto debe aplicarse de manera inyectada, porque de no hacerlo surgen complicaciones de tipo renal, neuropático, y de coma diabético.

Olivieri sostuvo que los principales afectados con la situación son quienes padecen el tipo 1 de la enfermedad, grupo en el que hay niños, jóvenes y mujeres embarazadas.

“En la consulta vemos cómo llegan pacientes con un mal control porque tienen que disminuir la dosis que le recomendamos para tratar de estirar lo más posible el tratamiento. Esto es una injusticia”, manifestó.

Pedro Gutiérrez sufre la dolencia desde hace seis años. Señaló que cuando consigue el medicamento debe pagar entre 14 y 20 mil bolívares, por un tratamiento de cinco plumas.

“Esto es una búsqueda maratónica. Con esta enfermedad uno no puede decir que va a dejar de aplicarse la dosis una semana porque sino, todo se complica. Son pocas las medicinas que llegan y las que se consiguen muchas veces no son las recomendadas, sobre todo para mí que sufro de diabetes tipo 1”.

La jefa de la Unidad de Endocrinología del Ipasme dijo que debido a la escasez de fármacos, muchos pacientes se resignan a complicarse.

“Al principio luchan, pero ya llegan a un punto en que se rinden. Las complicaciones se verán a corto, mediano y largo plazo”.

Olivieri indicó que para aliviar el sufrimiento crearon un banco de insulina en la sede del Ipasme y del centro privado Day Hospital donde reciben donaciones.

FUENTE: José Alberto Camacho - http://eltiempo.com.ve