lunes, 1 de marzo de 2021

Vamos por la Cumaná que merecemos (+Opinión)

Por: Manuel Figueroa Véliz -
Cumaná: la primogénita del continente americano, la sultana del Manzanares, la mariscala y marinera, la Cumaná cumanesa que el cuatro besa en su galerón, tierra del Gran Mariscal de Ayacucho; siempre fue catalogada como la “Cenicienta” de Venezuela.
Nuestra «Tierra de Gracia», aún con ese título (la Cenicienta) que recuerda la versión de Walt Disney, no siempre fue maltratada por sus gobernantes.

Hubo una época en que la ciudad fue engalanada con prestigiosas universidades, hoy destrozadas; dos zonas industriales actualmente en ruinas, modernos edificios, hermosos centros comerciales, plazas como la Bolívar, Junín (desaparecida recientemente), Pichincha, Generalísimo Francisco de Miranda, General Santiago Mariño, los puentes de la Mariño, Gómez Rubio, Raúl Leoni, Gonzalo de Ocampo, un moderno Mercado Municipal, plantas de conservas de alimentos (Productos Mar, Caip, Gaviota), templos religiosos, hospitales, puertos y aeropuertos; entre muchas otras obras.

Además de estas estructuras construidas por la mano del hombre, creo que pocas son las ciudades bendecida por Dios con abundantes recursos naturales.

Las mejores playas están en Cumaná, hermosos ríos como el Manzanares que atraviesa la ciudad, San Juan, manglares, especies marinas de todo tipo, pulmones vegetales como los parques Guaiquerí y Ayacucho.

Cumaná iba rumbo a convertirse en una gran metrópolis como la soñaba nuestro apreciado amigo, ya desaparecido, Jesús Antonio Meaño Silva, el recordado “Mazita”.

La Cenicienta iniciaba su etapa de esplendor con la construcción de la autopista Cumaná-Barcelona; pero la autopista, un fatídico día se paró y con ella el desarrollo de la tierra que vio nacer a Andrés Eloy Blanco.

Hoy la ciudad no es ni la sombra de lo que fue hace más de 20 años. Se encuentra descuidada por quienes la desgobiernan.

Oscura, hedionda y sucia, su gente huyendo y otros muriendo de sed y hambre. Así se encuentra ante la indiferencia de malos gerentes. Por lo menos las últimas tres administraciones regionales y municipales. Pareciera que hay algún interés en mantenerla en tinieblas. Con todas las calles llenas de basura y las aguas putrefactas corriendo a sus anchas.

Prometieron hacer de Cumaná una “ciudad bonita”. Ella, por sí misma es bella, desgreñada, pero bella.Solo espera que todas sus calles y avenidas en las noches se llenen de luz.

No creo que se requiera una millonaria inversión para implementar un amplio programa de alumbrado público. Tiene años esperando un moderno sistema de drenaje de aguas servidas. La actual red de cloacas hace un buen tiempo colapsó.

La ineficiencia en la recolección de los desechos sólidos mantiene los cuatro puntos cardinales abarrotados de basura. A muchos sectores no les llega el agua regularmente y la bolsa del CLAP alcanza máximo para tres días, acotando que a muchos no les llega de manera regular y que trae la mitad de los productos que originalmente contenía. En la actualidad solo contiene carbohidratos.

La primogénita está harta de promesas. Los cumaneses esperan hechos, no palabras. Los gobernantes deben pasar de las palabras, que se lleva el viento, a la acción.

No podemos engañarnos ni engañar a los demás “adornando” el frente de la casa cuando en su interior reina el caos.

Nosotros, desde Unidad Visión Venezuela, hemos decidido colocar el nombre de nuestro secretario general del estado Sucre, al compañero Amílcar Rodríguez, para la consideración de todos y cada uno de los movimientos sociales, gremios, por supuesto de los partidos políticos, pero ante todo de los cumaneses, para que sean ellos los que decidan mediante un proceso primario, quién será el candidato de la alternativa democrática, y de seguro con una candidatura única se convierta en el próximo alcalde de la ciudad.

Amílcar es sociólogo, habitante de nuestra querida Cumaná desde hace más de 40 años. Actualmente conduce el programa Radio Noticias 92.5 FM, a través de la emisora Guacharaca. Hombre de una trayectoria intachable, con estudios en producción de cine, radio y televisión. Un luchador social, probo a carta cabal, que ha decidido incursionar directamente en la política para ayudar a cambiar y construir esa Venezuela que avizoramos y por la que trabajamos a lo largo y ancho de todo el país.

Estamos conformando los mejores equipos, con gente que sueña, quiere y valora realmente a nuestra ciudad. Reiniciar la autopista, reactivar el parque industrial, para promover entre otras cosas el turismo en nuestra región. Vamos por esa Cumaná que nos merecemos.

Manuel Figueroa es Abogado, periodista y profesor universitario. Secretario de Organización de Unidad Visión Venezuela-Sucre.
 
FUENTE: Artículo de Opinión

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