domingo, 12 de julio de 2015

(Zulia) Cae abatido Ricardito, sicario contratado para asesinar a Yésika Alexandra

A eso de las 11:30 de la noche de ayer sábado, una comisión de la División de Homicidios del CICPC le dio muerte al sicario Ricardo Alberto Meléndez Navarro (24), alias “Ricardito”, señalado como el pistolero que asesinó a Yésika Alexandra Martínez Rivas, de un balazo en la cabeza, y dejó herida a su prima Angélica Andreína Moreno Rivas.
Las pesquisas realizadas condujeron a los investigadores hacia una residencia en la calle 160 de la urbanización San Francisco, donde se “enconchaba” el delincuente que portaba una cédula con el nombre Luis Carlos Mélendez Navarro.

En la casa donde se encontraba, propiedad de un amigo de su mujer, se celebraba una parranda. Allí “Ricardito” tenía guardado la maleta con todas las pertenencias de Angélica Andreína y hasta un peluche de Minnie que la dama había traído de Surinam.

Cuando procedieron a su arresto, Ricardito trató de salir por la parte trasera de la vivienda y allí se enfrentó a los uniformados con una escopeta calibre 12, pero cayó abatido. Malherido fue conducido al Hospital General del Sur a donde llegó sin vida. En la balacera, un detective del CICPC resultó herido por un perdigón en una de sus manos.

Los sabuesos del CICPC continúan sus labores de inteligencia para dar con “El Jhonatan”, el tercer responsable de este repudiado crimen y quien huye con los 3.800 dólares que le robó a Angélica Moreno.

Tal como lo reseñara NAD, el crimen fue planificado por Wilmer Antonio Romero, quien confesó en la División de Homicidios del CICPC haber ordenado asesinar a su exnovia Angélica Andreína Moreno Rivas (29) y a su prima Yésika Alexandra Martínez Rivas (26) por celos. Pensaba que su amada le fue infiel y por ello lo había abandonado. Entonces decidió vengarse adquiriendo los servicios de “Ricardito”, un amigo sicario que tenía apenas dos semanas de haber salido del retén El Marite en un plan cayapa, luego de permanecer tres años detenido por homicidio.

Creó una coartada para que los crímenes parecieran producto de un robo y no sospecharan de él pues ya había amenazado a Angélica Andreína. Le seguía los pasos al detalle y sabía que había viajado a Surinam. Esperó a que volviera para concretar su malévolo plan y se puso de acuerdo con “Ricardito” y “El Jhonatan”, otro delincuente amigo, para dar el golpe. Sabía a detalles cuando la joven regresaría y como una serpiente estuvo al acecho la noche del pasado jueves.

Esta mañana, en el bloque 23 de la urbanización Raúl Leoni, donde reside la madre de Yésika Alexandra, en medio del velorio de esta joven madre de dos hijos de 3 y 7 años, una tía paterna de la víctima dijo no entender qué fue a hacer Yésika a esa hora de la noche del jueves a la casa de su prima en el barrio Monte Santo. “Ella salía de su trabajo como cajera en una empresa de la C-2, recogía sus dos hijas aquí en el apartamento y se iba para su casa. Ella vivía para sus hijas, su madre y su esposo”, comentó llorando.

El caso es que Yésika Martínez fue a casa de su tía. Esperó a su prima hasta casi las once de la noche y la vio llegar con en un taxi Ford Zephyr junto a su madre. A los pocos minutos, salieron de la nada los tres hombres, dos de estos armados y por razones que no se explican los parientes de Yésika, se la llevaron a ella junto a su prima en el taxi.

“Wilmito” tenía todo planeado. Estaba seguro que su exnovia traía dólares y con ese dinero iba a pagarle a sus dos amigos homicidas. Las dos mujeres fueron ruleteadas por toda la Cirunvalación 2 hasta llegar cerca de la estación de servicio Texaco ubicada cerca del kilométro 4, en el sector San Javier. Ya era la medianoche y allí bajaron a las dos mujeres, las arrodillaron y “Ricardito” se encargó de dispararle a Angélica Moreno y luego a Yésika Alexandra. La primera recibió un balazo en la cabeza y afortunadamente la bala entró, pero se desvió y la dejó con vida. Luego de que superó la herida, declaró ante el CICPC que estaba consciente cuando le dispararon a su prima Yésika. Esta última no tuvo la misma suerte y murió en el acto. Angélica sobrevivió para echar el cuento en el Hospital General del Sur donde fue llevada y gracias a ello esclarecieron el crimen. Poco faltó para que no fuera así pues Wilmer Romero se enteró que el pistolero había fallado y que su exnovia quedó con vida. Tuvo el valor de ir a rematarla al hospital, pero la presencia policial no se lo permitió.

Ya el caso está resuelto y sólo se está a la espera de que el CICPC atrapen a los otros dos criminales. Mientras tanto familiares de la madre asesinada la lloran y piden se haga justicia cuanto antes.

FUENTE: http://noticiaaldia.com

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