domingo, 15 de diciembre de 2013

(Carabobo) Parientes de difuntos en Valencia se convirtieron en sepultureros

La precaria situación de bancarrota en que el encuentra el ayuntamiento de la ciudad de Valencia ha provocado que los trabajadores del camposanto se hayan declarado en huelga de brazos caídos por lo que los acongojados familiares de los difuntos tienen que asumir el rol de sepultureros.
La inviabilidad financiera en que se encuentra la alcaldía de la capital carabobeña condujo a los empleados del cementerio a dejar de laborar para exigir el pago de sus respectivos sueldos y bonificaciones. Por ello a los parientes de los difuntos se les entrega una lista de artículos que deben cargar para que ellos mismos procedan a efectuar la inhumación.

Entre los insumos que los dolientes tienen que llevar se encuentran bloques de concreto, un saco de cemento, bolsas de arena, tabelones y una pala entre otros instrumentos de albañilería. Además en la administración se les entrega un croquis para orientar a los inexpertos cómo deben colocar los bloques en la fosa para que ésta quede hermética y los roedores no hagan de las suyas.

La asombrosa situación a que se ven sometidos los familiares y amigos de los difuntos provoca que la mayoría salga echando chispas del camposanto. Las mujeres son las que con vehemencia demuestran su inconformidad, pues la mayoría de ellas ignora cómo se bate una mezcla de hormigón y tampoco saben pegar los bloques.

Madres, esposas e hijas salen rabiosas y embadurnadas de cemento y lágrimas. Aseguran que debido a la "corrupción" las atribuladas familias valencianas afectadas por la inseguridad tengan que volver a las milenarias tradiciones funerarias indígenas donde cada quien tiene que enterrar a sus muertos.

FUENTE: Con información de Gustavo Rodríguez - http://www.ultimasnoticias.com.ve

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