miércoles, 4 de septiembre de 2013

El conocimiento aeroespacial hecho mujer en Venezuela

Diez minutos durante tres o cuatros veces al día son cruciales para que un grupo de 35 ingenieras e ingenieros venezolanos verifiquen el estado del satélite Miranda; el segundo dispositivo espacial puesto en órbita en el país y el segundo de observación terrena que existe en América Latina.
A unos cuantos kilómetros del valle caraqueño, pasando por un trecho de los estados Miranda y Aragua, justo en la población de El Sombrero, en Guárico, se encuentra la Base Aeroespacial Capitán Manuel Ríos (Bamari), lugar desde donde estos jóvenes profesionales operan el satélite mediante software especializados.

Este rincón del también conocido como el corazón de Venezuela alberga uno de los lugares más innovadores del país, dotado con antenas repetidoras y equipos de última generación que son manejados por profesionales que fueron formados en materia de tecnología espacial en la República Popular China, durante los últimos cinco años.

El espacio, que se extiende a lo largo de 4.200 hectáreas recuperadas por el Gobierno Nacional, sirve para controlar los dos satélites venezolanos: Simón Bolívar, dedicado a garantizar servicios de internet y telefonía en aquellas poblaciones a las que no llega la fibra óptica; y el segundo que es el Miranda, cuyo objeto es la captura de imágenes del territorio nacional.

Para operar este último fue capacitada, junto a otros 34 expertos venezolanos, Mayrelis Borbones, una joven valenciana de 24 años de edad que hace tres años egresó como Ingeniero en Telecomunicaciones de la Universidad Nacional Politécnica de la Fuerza Armada (Unefa), núcleo Carabobo.

Fue a través de la Agencia Bolivariana para Actividades Espaciales (Abae) que obtuvo una oportunidad de estudio en China, país en el que permaneció seis meses para recibir clases prácticas en aras de aprender a controlar el satélite Miranda, un conocimiento, que asegura, requiere concentración y arduo trabajo.

"Estos 10 minutos (en los que pasa el satélite por el territorio nacional) monitoreamos si está recibiendo toda la data correcta, lo que denominamos telemetría. Verificamos que las antenas estén realmente acopladas. Justamente antes del pase debemos asegurarnos de ello", explica la joven.

Mayrelis logra operar el satélite Miranda mediante una antena receptora de nueve metros que está en Bamari y sirve para mantener el contacto con este satélite. "Desde Bamari nos encargamos de enviar diariamente comandos (girar instrucciones al satélite para que cuando pase por Venezuela pueda captar una imagen) esto lo hacemos con software especializados".

Es con estos programadas computadorizados que se pueden hacer predicciones sobre la hora en que pasará el satélite, cuánto tardará el pase y por qué antena (de nueve o 12 metros) tendrá más cobertura. "Sin embargo, nos manejamos más que todo por la antena de nueve metros porque es la antena dedicada al control satelital y solamente se utiliza la de 12 en caso de respaldo".

Gracias a los programas informáticos especializados, facilitados por el personal técnico chino, estos venezolanos pueden observar, además, por qué parte del mundo pasa el Miranda, ya que el mismo da la vuelta al mundo unas 14 veces diariamente.

Aparte de las actividades de Mayrelis, otros 19 profesionales que laboran en el Complejo Tecnológico Francisco de Miranda, ubicado en La Carlota, Caracas, se encargan del procesamiento de las imágenes satelitales y de ponerlas a disposición de la población, instituciones del estado y empresas privadas.

Las fotografías capturadas por el Miranda son recibidas en Bamari por la antena de 12 metros, de allí llegan directamente a La Carlota.

"Alguno de estos compañeros en La Carlota se encargan de verificar y generar un plan de vuelo para ver en qué parte de Venezuela el satélite tomará las imágenes. Cuando ellos nos dice que necesitan tomar una imagen en tal área del país y a tal hora nos encargamos de generar instrucciones al satélite para que pueda tomar las imágenes en ese momento", indica.

Durante un recorrido con la Agencia Venezolana de Noticias (AVN) por las instalaciones Bamari, Mayrelis resalta su agradecimiento al Estado por esta oportunidad de estudio que le permitirá manejar el segundo satélite venezolano, una labor espacial que soñó desde pequeña y que hoy se hizo realidad.

Por ello, habla sobre su disposición como joven y mujer venezolana de continuar en este trabajo, que a partir del pasado lunes asumió desde suelo venezolano como operadora satelital del Miranda. "Esta área es nueva en el país y de verdad me parece interesante no solamente para las mujeres sino para todas personas que estén interesadas en formar parte del desarrollo espacial en el país".

Para Mayrelis sus actividades son todo un reto, pues debe garantizar la supervivencia de los cuatro años de vida útil que le restan al Miranda, para que este cumpla su función de ser una mirada soberana del territorio venezolano en materia de gestión ambiental, de riesgo; defensa y seguridad de las fronteras venezolanas, entre otros.

Este lunes Venezuela tomó el control total del satélite Miranda, puesto en órbita desde el pasado 28 de septiembre de 2008, fecha desde la que este dispositivo ha capturado unas 4.200 imágenes del territorio, las mismas se han entregado a consejos comunales, instituciones del Estado y empresas privadas.

En esta labor acompañan a Mayrelis ingenieros en informática, en sistemas, geógrafos y otros profesionales, en su mayoría jóvenes egresados de las universidades Nacional Experimental Rómulo Gallegos (Unerg), de la Santa María, de la Nacional Experimental de los Llanos Occidentales (Unellez), Unefa, entre otros.

"Los 35 profesionales también somos multiplicadores del conocimiento espacial; con frecuencia estamos recibiendo visitas de comunidades, organizaciones y universidades para mostrarles todo lo que hacemos en Bamari, que es muy interesante, pero muchos venezolanos desconocen".

FUENTE: AVN

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