domingo, 4 de noviembre de 2018

El nuevo modus operandi que se cierne en las redes sociales para estafar a venezolanos

Una nueva mafia se filtra a través de las redes sociales para estafar a seguidores bajo el señuelo de vender divisas extranjeras. La modalidad delictiva se ha hecho más frecuente en los últimos meses, en los que el precio del dólar en el mercado negro se han disparado de forma alarmante.
Desde localidades venezolanas e incluso desde otros países, los estafadores hackean cuentas de Instagram que contengan una importante cantidad de seguidores, y es que mientras más seguidores tenga la cuenta, más probabilidades hay de que alguien muerda el anzuelo.

El modus operandi

“Me hackearon la cuenta y publicaron una historia en la que decía que vendía mil dólares. Inmediatamente, mis seguidores, pensado que era yo, escribieron al privado y solicitaron los datos para hacer el pago”, contó María Alejandra, una de las víctimas del novedoso método, quien prefirió, por razones de seguridad, no revelar su identidad.

La información llegó hasta ella cuando un amigo le escribió por WhatsApp para reprocharle que no le hubiese contado nada acerca de la venta de dólares, a lo que esta respondió: “sí, claro. Ni qui tuviese tanto dinero”, pesando que se trataba de una broma.

Pero cuando intentó ingresar a su cuenta, se percató de que algo no estaba bien. “Mi amigo me dijo que hice la publicación en una historia, pero yo no sabía de qué hablaba, así que fui a confirmar y me encontré con que no podía ingresar. Habían cambiado la clave”, explicó. Entretanto, se le ocurrió ingresar por vinculación de cuentas a través de Facebook y, efectivamente, la historia estaba publicada.

“Revisé mis mensajes directos y vi que ya varios amigos me habían escrito pidiendo los datos para concretar el negocio. Borré la historia y publiqué una aclarando que era falso, que me habían hackeado, y escribí a los que me contactaron para advertirles”, narró María Alejandra. Poco después recibió respuesta de uno de sus amigos “casi víctimas”, quien no realizó la transferencia al estafador a la espera de que un gestor le hiciera el favor.

El estafador se contactó por mensajes privados en la red social y luego intercambió números telefónicos con sus potenciales víctimas. El número que proporcionaba era de Estados Unidos, pero la cuenta bancaria era de una entidad venezolana. Tras realizar una serie de investigaciones, la mujer logró dar con los datos del delincuente: José Gregorio Acosta González, un connacional radicado en el sector Guerito, municipio Santiago Mariño del estado Aragua. ->>Continuar leyendo...

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