jueves, 27 de abril de 2017

(Zulia) El Hediondito huele a venta clandestina de gasolina

A partir de las 9.00 de la mañana se inicia la exhibición, en botellas de cinco litros, de gasolina de 91 octanos. La venta ilegal está a la vista, en la acera del barrio El Hediondito, extremo oeste de la avenida 27 de la parroquia Ildefonso Vázquez. Los vehículos cargan con restricción, sórdidos por adolescentes.

Los envases cargados de combustible expulsan olores fuertes que alerta la cercanía al punto de venta. Las viviendas están impregnada de partículas de gasolina que pasan desapercibidas para las familias deseosas de lograr un ingreso de 600 bolívares por recipiente, beneficio de 12 mil por ciento al comercializar el líquido adquirido a precio regulado de un bolívar por litro.

Con la automatización de las estaciones de servicio, mediante la tarjeta de abastecimiento de gasolina (TAG), y los operativos militares en la frontera se lucha por contrabando de gasolina. Son las Fuerzas Armadas las encargadas de la vigilancia y acción contra la salida clandestina de carburantes.

Las autoridades aseguraron frenar la fuga de divisas que cargaba la comercialización ilegal de “bachaqueros” de gasolina con el control en las estaciones del servicio del Zulia y la restricción en el paso fronterizo a Colombia. En Maracaibo, la instalación del sistema de abastecimiento suponía surtir con un programa de carga, pero los contrabandistas logran burlar el surtido.

En las bombas se traza un plan de distracción de conductores para almacenar y posteriormente desviar el líquido a ventas ilegales. El vehículo al ingresar a la isla de llevado, portando en el vidrio el TAG, se inicia la lectura del dispositivo y habilitación del sistema de abastecimiento con una cuota tope, si el usuario no carga completo ante de sentar la pistola de carga en la máquina se desvía el surtido a una envase, en el que se carga el resto de combustible.

A 2016, la comisión de automatización, integrada por PDVSA, Ministerio de Petróleo, Gobernación del Zulia y FANB, reportó que 80 de las 87 estaciones de Maracaibo estaban automatizadas, y culminaba el registro y entrega gratuita del TAG. Luego se habilitó el proceso de sustitución del dispositivo para conductores que notificaron extravío o perdida de etiqueta.

El plan de control de surtido se extendió a otros municipios no fronterizos para asegurar vigilancia en abastecimiento de carburante. A la Costa Oriental del Lago se ordenó instalar equipos de lectura y venta controlada.

FUENTE: Yasmín Ojeda - http://www.laverdad.com