miércoles, 2 de noviembre de 2016

(Bolívar) “Monstruo de Santa Rosa” se había ocultado en una finca con un nombre falso

La noticia de la detención de Manuel Espinoza Roa, “El Monstruo de Santa Rosa”, en el estado Bolívar, generó reacciones de alegría en la comunidad del callejón Ayacucho de Santa Rosa de Agua, donde mató —en septiembre de 2015— a su mujer y tres hijastros.
De ellos se sabía que había abusado sexualmente. En Bolívar, lo volvió a hacer. A la maestra Crisálida Contreras, de 82 años, la violó y la mató.

La revelación la hizo el director nacional del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), Douglas Rico, a través de su cuenta en Twitter. Por la captura felicitó a los efectivos de la subdelegación Tumeremo, en Bolívar.

En Santa Rosa de Agua, la alegría va en la misma medida del dolor ante el recuerdo de la tragedia. En la casa donde vivía Greily con sus niños, su hermana, Marilexy, celebró la detención.

“Comienza a hacerse justicia. Nosotros recibimos la noticia ayer en la tarde aquí en el barrio. A mí me parece muy bien que lo hayan detenido, lo malo es que mató a esa otra señora. Ese es un verdadero monstruo, no lo dejen escapar”, dijo.

A la celebración se unieron los vecinos y otros familiares de Greily, Miguel, Yusbelis y Manuel, las cuatro víctimas marabinas de Manuel Espinoza.

“Uno siente una alegría, aunque eso no hace que se olvide la tristeza, el dolor por eso, una cosa tan horrible, tan espantosa. Deisy, mi nieta —la mamá de Greily— quedó muy afectada. Pero gracias a Dios lo capturaron.

Que lo transfieran al Zulia para que pague aquí los delitos que causó aquí”, dijo la mujer, tatarabuela de los niños violados y asesinados.

Espinoza fue trasladado a la sede del Cicpc en Ciudad Guayana, donde permanece recluido. “Será presentado ante los tribunales. El juez decidirá si se pide la radicación del caso en Guayana o se traslada al Zulia”, indicaron fuentes del Cicpc en el estado Bolívar.

Espinoza estuvo huyendo durante un año, un mes y 24 días. Consiguió refugio en una finca de Guasipati, con el nombre falso de Fernando Pauli. A Crisálida —suegra de su patrón— la mató para robar su casa.

FUENTE: Ángel Mendoza - http://www.panorama.com.ve