Ayer, el fiscal 19 auxiliar, Ernesto Cova, presenció la autopsia hecha a los ocho cadáveres, incluida la prueba de Análisis Traza y Disparos (ATD) realizada por expertos para determinar si tenían restos de pólvora en las manos.
María Parra reclamó los restos de su sobrino Anderson Solórzano , alias “el morroco”, y su cuñado Eduardo Solórzano, apodado “barriga de toro”. Dijo que los fallecidos eran padre e hijo.
Agregó que Eduardo vivía en Caracas y trabajaba en el mercado mayorista de Catia.
No sabe por qué los mataron. “Diga lo que diga el gobierno, ellos eran mi familia. Para mí no eran delincuentes”.
Agregó que los cuerpos serán trasladados hasta El Sombrero, estado Guárico, porque la mayoría de los familiares residen en esa población. Sólo esperan la orden de entrega de la policía científica.
Noraima Solórzano, hermana de Eduardo, dijo que su cuñada Jackelin Parra junto a su hija Daniela, un joven y una muchacha están desaparecidos. Comentó que salieron a comprar comida y no regresaron a la parcela.
Se conoció que los funcionarios del Cicpc siguen con las pesquisas para capturar a José Tóvar Colina, alias “el picure” supuesto líder del grupo delictivo.
| FUENTE: Eleida Briceño - http://eltiempo.com.ve |


