domingo, 22 de junio de 2014

Muhammad Yunus: otorgamiento de créditos a los más pobres debe ser operado por grupos independientes

Los gobiernos y los microcréditos tienen una pésima química porque muchas de las personas beneficiadas piensan que se trata de una dádiva gubernamental, sostuvo el economista y Premio Nobel de la Paz 2006, Muhammad Yunus, invitado por el Grupo 6to Poder para dictar una conferencia el viernes pasado en Caracas.
Cuando las agencias gubernamentales otorgan microcréditos tienen una carga y un componente “político muy fuerte, porque se confunde con el apoyo político”. Por eso sostuvo que por su larga experiencia de 40 años otorgando créditos a los más pobres, llegó al criterio de que esa actividad debe ser operada por grupos independientes.

“El Estado no debe involucrase en la parte operativa”, aunque eso no quiere decir que los gobiernos no deben apoyar a las agencias que otorgan microcréditos u otorgar recursos. Todo lo contrario, es una actividad que se debe hacer como capital semilla para los que quieren poner en práctica una idea, estimó.

Pero para que sea sustentable, la agencia que se va a dedicar a esa actividad debe ser independiente y funcionar con una reglas muy transparentes; en este punto, acotó, también debe participar el Estado con una legislación clara.
UNA VISIÓN ÉTICA

El “banquero de los pobres” recordó que, cuando conoció al entonces presidente Hugo Chávez, le manifestó su preocupación por la pobreza y las acciones que estaba ejecutando para erradicarla. “Visitó Bangladesh para conocer el proyecto sobre los microcréditos”.

Dijo que el entonces Presidente venezolano promulgó varias legislaciones para promover los microcréditos para los pobres, y en especial para las mujeres. Pero no lo pudo disuadir de instalar una iniciativa parecida a la de Bangladesh en Venezuela porque, si delegaba esa responsabilidad a un tercero, entonces, se quedaría esperando, según le dijo el Mandatario.

El economista de Bangladesh y activista social no tiene la apariencia de banquero; su indumentaria parece más bien la de un misionero con una gran visión ética de las relaciones económicas. Por eso cree que es necesario cambiar la concepción de los negocios.

“Maximizar las ganancias es el objetivo fundamental del capitalismo. Los seres humanos no son robots que están corriendo detrás del dinero. Esa es una mala interpretación de la humanidad. El dinero se ha vuelto un hábito, una forma de vivir, una adicción y no hay ningún otro rol; ahí es donde está la parte equivocada del sistema capitalista”, sentenció.

Por eso Yunus propone los negocios sociales; es decir, una compañía sin dividendos que se dedica a resolver los problemas de la humanidad. La institución que ideó y que ha replicado en muchos países del mundo apunta en esta dirección.

“Lo que planteo no es caridad, porque en ella hay que dar constantemente. Se acabó. Lo nuestro es negocio para solucionar problemas”, dijo Yunus en inglés, apoyado por una intérprete.
CRECIMIENTO SOSTENIDO

El Banco Grameen de Bangladesh, fundado en 1983, cuenta con 8,5 millones de prestatarios, de los cuales 97% son mujeres: ellas “son mejores pagadoras que los hombres”, sostuvo de manera jocosa el economista, durante uan rueda de prensa efectuada el jueves en las oficinas de 6to Poder.

“Un banco necesita garantía, nosotros no. Es el único banco del mundo que no tiene departamento legal. En nuestro sistema no existe eso. No necesitamos abogados”. Aseguró que tampoco ponen límite de edad para otorgar préstamos, como lo exige la banca tradicional. Si una persona de 80 años tiene una idea y está en capacidad de realizarla, se la financian, recalcó.

Otra de las fórmulas de su negocio es que las y los ahorristas se convierten en accionistas del banco y un grupo de ellos participan en la junta directiva. Lo que sí les exige a los beneficiarios es que depositen, por lo menos, un céntimo cada semana. El resultado es que la institución dispone de 1.500 millones de dólares en cartera de créditos y depósitos.

“Las mujeres pobres son las dueñas del banco y están sentadas frente a la banca más grande del país, y es el primero (el banco) en ser galardonado con un Premio Nobel. Nuestro problema ya no es el dinero, como cuando empezamos”, aseveró.

Fue enfático al asegurar su propósito no es acabar con el capitalismo, sino dirigir sus esfuerzos a erradicar la pobreza, meta que en Bangladesh esperan alcanzar en 2030; pero recalcó que las entidades financieras no pueden ser un sistema que promueva la exclusión. “Los bancos toman depósitos y prestan a quienes más tienen. Hacen dinero. Si prestaran a quienes menos tienen, harían dinero y patria”.

Instó a los y banqueros a pensar en un nuevo modelo, igual o semejante a los que ha implementado en vario países. “Estamos Asia y en Europa y en América Latina en Colombia, Brasil y Haiti. En Venezuela hay bancos pensando en negocios sociales. Ojalá logren pensar diferente”.

También instaló su sistema en Estados Unidos; comenzó en Nueva York en 2008 y ahora se ha regado por muchas ciudades de ese extensa nación: Los Ángeles, Houston, Carolina del Norte, Indianápolis y muchísimos sitios.

FUENTE: Manuel López - http://www.correodelorinoco.gob.ve

LEA...