Eran las 10:00 de la mañana y la convocatoria efectuada por Henrique Capriles, actual gobernador de Miranda, mostraba una gran ausencia. Aunque era la primera reunión pública que harían los sectores que simpatizan con el ex candidato presidencial, el ambiente se asemejaba a un domingo primero de enero, desolado, adormecido.
Dos horas más tarde, en la tarima acomodada al lado del Country Club, justo frente a la torre Zurich, el periodista de Globovisión, Jesús "Chuo" Torrealba llamaba a la conglomeración de personas, que llegaban hasta el Centro Galipán, aproximadamente una cuadra, a desconocer la legitimidad del Gobierno Revolucionario, y se hacía eco de los llamados golpistas de vocería opositora.
La marcha convocada por Capriles nunca se concretó. Los interesados en ir a esta reunión transmitida en exclusiva por Globovisión, se acercaban desde las urbanizaciones más cercanas: Las Mercedes, El Country, El Rosal, Chacao, entre otras.
"Es un gobierno ilegítimo que debe ir a prisión, es un gobierno que va a destruir la nación, pero nosotros tenemos a nuestro líder, 'El Flaco', que estuvo por ahí", expresaba "Chuo"; mientras, una señora que se encontraba cerca de la tarima, cansada de tanto esperar a Capriles gritaba: "Permisooo, dale, dale que me quiero ir ¡coño! Apúrate, muévelo".
Mientras tanto seguía el periodista pregonando: "En la otra marcha los reúnen obligados, son poquitícos. Ellos llevan a su gente como carne de cañón a esa marcha y de paso les va a hablar un patrono".
El flaco que andaba por ahí
Era la 1:30 de la tarde y "El Flaco" que andaba por ahí, nunca llegó a la tarima.
Con el compromiso roto los minutos pasaron y la banda contratada para tocar "Mentira fresca" terminó su set. En esa misma tarima se desplegaba una gran pancarta que decía: "No al terrorismo electoral", mensaje colocado sobre lo que se suponía era una imagen de la Bandera Nacional, una composición de amarillo, azul y rojo sin estrellas, que eran atravesados por barras negras, que despedían sombras lúgubres sobre ese tricolor.
En medio de ese escenario se veían señaléticas exclusivas de ese sector de la ciudad, que tantas veces se ha manifestado ser ajeno a la cotidianidad del país. "Zona Exclusiva de Vigilancia. Grabando por su seguridad las 24 horas. Policía de Chacao. Country Club".
Se observaba en las camisas de los asistentes mensajes como "Capriles es el Presidente"; pancartas con "Liberen a Rivero", general retirado y miembro del Voluntad Popular (VP) quien se encuentra privado de libertad, acusado de haber dirigido manifestaciones violentas el pasado 15 de abril donde fallecieron 10 personas y hubo más de 80 heridos.
Un camión identificado con los logos de VP, grupo extremista de la derecha radical, comunicaba a todo volumen el siguiente mensaje: "Capriles es el único Presidente que deben reconocer porque nosotros estamos seguros que obtuvimos la victoria el 14 de abril. No al fraude, nuestro presidente es Capriles. En esta lucha el pueblo tiene que estar comprometido con la verdad, y si es verdad que ganamos entonces el pueblo tiene que salir a la calle".
Mientras, el camión estacionado justo en la calle Mohedano con la avenida Los Cortijos en la urbanización El Rosal pregonaba sus mensajes, algunas chicas presentes en la actividad compraban "en oferta" franelas con la autoafirmación "Yo soy de Venezuela", frase escrita en esa prenda de vestir en distintos idiomas: inglés, francés, italiano, árabe, entre otros.
La voz "americana" y los grupos extremistas
En la referida concentración se observaron bloques de personas identificadas con grupos que participaron en el golpe de Estado de 2002. Entre ellos la vieja Central de Trabajadores de Venezuela (CTV), Primero Justicia Gremial y trabajadores de Acción Democrática, todos ellos agrupados para encontrarse en la misma cuadra.
Voice of America English News, medio estadounidense con sede central en Washington, documentaba desde su punto de vista la llamada "marcha", y se hacían eco de la línea editorial de la oposición que ahora hablan de que en Venezuela se gesta un "virtual golpe de estado parlamentario".
Alrededor de Voice of America estaban algunas personas con gorras que decían "Se habla RCTV", mientras el entrevistado era Leopoldo López, jefe del VP, que según datos de inteligencia es un ala de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA por sus siglas en inglés), que se encarga de operar en Venezuela para controlar y dirigir organizaciones como Javu, presuntamente responsable de la violencia registrada el pasado 15 de abril, luego que acudieran al llamado de tomar las calles con "arrechera", efectuado por Henrique Capriles.
Mientras López declaraba, un grupo de chicas, las mismas que compraban franelas, gritaban al verlo: "Ay, Leopoldo, qué bello, mira mira Leopoldito, Leito, qué bello, hazle una foto porfis ¿si?", mientras un señor que llevaba una camisa de VP expresaba: "Leopoldo estamos contigo y preparados para echarnos coñazos como en la Asamblea Nacional".
Detrás de López venían los grupos con logos de "manitos blancas", imagen que identifica a Javu, el mismo grupo extremista que dirigió Antonio Rivero en un video. Los "estudiantes" eran acompañados por el concejal Freddy Guevara, y el aspirante a la alcaldía de El Hatillo en Miranda, David Smolanski, quienes coordinan directamente a estos grupos y han sido fotografiados entregándoles dinero.
La neodictadura, la petición de injerencia y el heladero
Terminaba la actividad, "Chuo" seguía su discurso. Sin embargo, su mensaje era prácticamente ignorado por muchos que decidían irse del lugar.
Antonio Ledezma, el alcalde Metropolitano que despidió a 2.252 trabajadores del ayuntamiento que dirige, solo por ser chavistas, a través de Globovisión se dedicaba a desconocer el Gobierno Nacional, tildándolo de "ilegítimo, antidemocrático" y de establecer una "neodictadura".
De igual forma, Capriles Radonski exponía en la misma televisora, en algún lugar de Chacao, sus verdaderos intereses, siempre apegado y amparado a la opción de la injerencia extranjera. "Vamos a agotar todas la instancia internas, pero no nos queda duda alguna de que este caso va a terminar en la comunidad internacional".
La solicitud de injerencia extranjera como vía para violentar la decisión que el pueblo venezolano expresó en las urnas el 14-A se ha hecho evidente desde la semana pasada cuando miembros del partido Primero Justicia (PJ) promovieron su desconocimiento a las instituciones del Estado durante una gira que realizaron en cuatro países europeos (España, Alemania, Bélgica y Francia).
Sin embargo las declaraciones del ex candidato se verían opacadas por uno de sus más cercanos aliados, el diputado a la Asamblea Nacional por PJ, Juan Carlos Caldera, quien reconoció este miércoles que Capriles perdió las elecciones el pasado 14 de abril.
"Lamentablemente el que tiene que ser el presidente de los venezolanos, que fue Henrique Capriles, no logró el objetivo planteado, el objetivo de ganar las elecciones como lo anunció el CNE", dijo Caldera.
Este mismo planteamiento sincerado de Caldera, se une a varios emitidos por miembros de su bancada, que a pesar del reiterado intento para desacreditar al Poder Electoral venezolano y la victoria del presidente Maduro con 7.586.251 votos, se ve mermado por el reconocimiento mundial de los resultados electorales, con la excepción del gobierno de Estados Unidos.
Al final de la jornada, la información que seguramente será invisibilizada por los medios, es que la primera movilización convocada por Capriles resultó una marcha con poca convocatoria, "una marcha sin gente" como dijo un heladero que tuvo que acercarse hasta El Rosal luego de hacer el recorrido previsto por la derecha, para poder vender.
| FUENTE: AVN |


