Las olas se levantan a varios metros de altura y el movimiento es inclemente.
Esto se explica por la formación de la isla. Al sur del archipiélago aparece una plataforma submarina angosta y abrupta donde las profundidades del mar oscilan entre los 500 y los 1.000 metros.
Esta profundidad abismal explica la dificultad en la búsqueda de las dos avionetas que han desaparecido en los últimos cinco años. La de 2013 y la de 2008.
El capitán de corbeta retirado, Ignacio Peñuela Farías, fue uno de los que estuvo al frente de la búsqueda de la avioneta YV-2081 que desapareció el 4 de enero, pero de 2008.
Durante dos meses se llevaron adelante las pesquisas. El único resultado fue la aparición del cuerpo del copiloto, Osmel Ávila, 11 días después de la tragedia, en las costas de Falcón.
Peñuela recuerda que, en aquella ocasión, la única vez que tuvieron en sus manos lo más parecido a un hallazgo fue el avistamiento de una sombra en el fondo del mar. Sin embargo, no tenían los equipos necesarios para llegar hasta esas profundidades. Más de mil 200 metros por debajo de la superficie. El capitán de corbeta retirado señaló que hay un batiscafo (submarino) que podría cubrir esa distancia, pero es un adminículo sumamente sofisticado y no se encuentra en el país.
“La gente me pregunta cómo es que un avión puede desaparecer así, como por arte de magia en el mar, por eso los traigo para que vean”, aseguró Luca Missoni, quien el martes pasado se trasladó hasta allá con un par de amigos.
| FUENTE: Laura Weffer Cifuentes - http://www.ultimasnoticias.com.ve |



