viernes, 11 de enero de 2013

Gran Misión Saber y Trabajo incorporó 89 reclusos de la PGV a actividades productivas

Unos 89 internos de la Penitenciaría General de Venezuela (PGV), con sede en San Juan de los Morros, estado Guárico, fueron incorporados al trabajo productivo gracias a los programas de formación de la Gran Misión Saber y Trabajo.
Así lo informó este viernes la ministra para los Asuntos Penitenciarios, Iris Varela, durante un recorrido que efectuó por los talleres que fueron inaugurados recientemente en el penal guariqueño.

"Estas son las buenas noticias de la revolución para nuestros privados y privadas de libertad, los cuales se han ido incorporando progresivamente a actividades productivas para el desarrollo del país, con miras a lo que será su reinserción social", dijo.

Varela destacó que en la PGV existen actualmente cuatro talleres: herrería, carpintería, panadería y bloquera; además de una granja porcina que produce 250 cerdos al mes, una granja avícola con 11 mil gallinas ponedoras que genera huevos para la alimentación no sólo de los reclusos de la PGV, sino de Yare I y II y una granja que produce 20 mil pollos cada mes.

Destacó que además se han sembrado 180 hectáreas de maíz con una producción estimada de 400 toneladas y una laguna piscícola para la siembra y cría de cachamas.

"Aquí está la revolución bolivariana ratificando su compromiso con los privados de libertad, mostrándole al pueblo los logros que algunos medios de comunicación privados pretenden silenciar e ignorar, porque para ellos, al igual que para la derecha, nuestras cárceles son noticia sólo cuando se registran hechos violentos", mencionó.

Entretanto, la interna Marlen Álvarez de 29 años de edad y quien se incorporó al taller de herrería, señaló que aunque trabajar con hierro es una nueva experiencia para ella, se siente bastante contenta porque está dejando a un lado el ocio y está aprendiendo un oficio para cuando salga en libertad.

"Aunque todavía me quedan dos años de pena, porque mi condena fue de cinco años, puedo asegurar que mi vida ha cambiado y estoy segura de que cuando esté en libertad me dedicaré a una vida honesta, lejos de los vicios y de las cosas por las cuales perdí mi libertad, porque he aprendido una gran lección", expresó.

Comentó que la humanización penitenciaria es una realidad y que producto de ella, hoy cientos de hombres y mujeres, como ella, están dejando a un lado el ocio y se están incorporando al desarrollo productivo del país.

FUENTE: AVN

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