lunes, 1 de abril de 2013

(Entrevista) Superitendente de Seguridad Social: Nuestro lema es el pueblo intendente

Julio César Alviárez fue designado como Superitendente de Seguridad Social en mayo de 2012, por el presidente Hugo Chávez, a pocos días de haber sido creada esta Superintendencia.
Pero, aunque cualquiera pudiese pensar que este hombre quizá logró este cargo por su larga relación política con el comandante Chávez, o tal vez porque pudo haber sido un trabajador social o un profesional vinculado a las carreras sociales; en verdad Alviárez es médico de profesión, graduado en la especialidad de Medicina Interna, título que alcanzó en 1980, en la Universidad Central de Venezuela. Mas su vocación por el pueblo nunca trabajó como médico para el sector privado, en los barrios, en consultorios populares.

En su experiencia laboral acumula importantes cargos públicos: fue viceministro de Recursos para la Salud (2007-2009); diputado en dos ocasiones a la Asamblea Nacional por el Distrito Capital (2000-2010); y director médico de la Fundación Cardiovascular de la Asamblea Nacional (2010-2012).

Aunque sin duda, al entrevistarle, uno se percata que su mayor orgullo fue el haber sido miembro de la Asamblea Constituyente de 1999, en la cual se desempeñó como correlator del Artículo 86 de la Constitución Nacional sobre Seguridad Social, y correlator de los Artículos 83, 84, y 85 sobre Salud de la misma Carta Magna: ello explica pues su estrecha vinculación con uno de los más importantes logros del Gobierno Bolivariano; la creación de un sistema de seguridad social con la participación protagónica del pueblo intendente.

-¿En que radica el carácter inédito de este organismo?

-Fíjate, nuestro organismo, la Superintendencia de Seguridad Social, fue instaurada por el presidente de la República, Hugo Chávez Frías, el 30 de abril de 2012, pero comenzamos a funcionar como tal desde enero del presente año. Se trata de una institución inédita en Venezuela, y quizá en el mundo, pues no hay ninguna experiencia previa, ni había nada escrito sobre ella. No existía, por lo que nadie me está entregando un cargo, soy el primer Superintendente de esta nueva entidad. Así que todo es nuevo, desde el reglamento interno, hasta la misión y la visión, el organigrama y el presupuesto: todo ello lo hicimos en parte del 2012.

-¿Nuevo y autónomo?

-Sí, la Superintendencia fue creada en la Ley Orgánica de Seguridad Social del año 2002, y aunque nos adscriben al Ministerio de Finanzas y Planificación; somos un instituto público, lo que antes se llamaba instituto autónomo, con todos los requisitos y criterios de un instituto autónomo.

-Usted fue constituyentista, diputado, viceministro de Salud, y ahora Superintendente de Seguro Social, ¿cómo ha logrado combinar tan disímiles cargos con su profesión original, que es la medicina interna?

-A partir de la insurrección cívico militar del 4F me incorporé al MVR, fui miembro de la dirección nacional, con el cargo de coordinador nacional de la organización. De ahí que, años después, en 1998, el propio Chávez, ya presidente de la República, me llamó para que en el área de la salud llevara propuestas a la Constitución. Soy médico internista y desde que me gradué como tal he trabajado en los barrios, en las comunidades, he tenido consultorios populares; he trabajado lo que se llama medicina ambulatoria y visitado a los enfermos en su casa: es decir, lo que hace hoy en día Barrio Adentro, yo lo vengo haciendo hace aproximadamente treinta años, en los barrios y en los bloques del 23 de Enero. Fui médico durante muchos años en Catia y en el hospital de los Magallanes, nunca he trabajado en clínicas privadas, jamás.

-¿A qué se debe que la gente asocia la seguridad social sólo a la asistencia médica popular?

-Generalmente, antes, en los países latinoamericanos, los médicos estaban apartados del seguro social, no eran activistas, existían excepciones como México, Costa Rica, que eran países con grandes logros en Seguridad Social, pero de Venezuela hacia el resto de Sudamérica sólo se entendía como asistencia médica el Seguro Social, aunque éste es mucho más que esto, es más integral, pero esa relación de limitar la seguridad social a la asistencia médica es popular. Yo me preocupé por ello desde que me gradué como médico, desde muy joven comenzó mi inquietud por el SS. Por eso cuando fuimos a la Constituyente trabajamos no sólo en los artículos de la Salud (83, 84, y 85), sino también fui correlator del artículo 86 de la Carta Magna referido a la Seguridad Social, el cual establece la política y estrategia del Estado en ese importante aspecto de la vida ciudadana.

-Tenemos entendido que el presidente Nicolás Maduro ha sido siempre un defensor de la Seguridad Social…

-Sí. Recuerda que para llegar a la aprobación de la Ley Orgánica de Seguridad Social de 2002, ya habíamos hecho entonces todo un recorrido por el sistema que existía hasta el año 1999 e hicimos por supuesto algunas propuestas. Nicolás Maduro trabajó mucho en el proyecto de esta Ley; pues primero fue presidente de la Comisión Permanente de Desarrollo Integral. Por lo tanto, Maduro conoce todo al respecto de la seguridad social y cómo ésta funciona, y siempre que ha tenido alguna inquietud respecto a este tema, nos ha llamado, incluso mucho antes de que fuera Canciller, ya siéndolo, y luego que es Presidente encargado de la República.

-¿Cuál es la misión principal de la Superintendencia de Seguridad Social?

-La Superintendencia es un órgano contralor, que vigila todo el sistema de Seguridad Social, y nuestra misión es proteger ese sistema, que no se desvíe, por ejemplo, hacia la privatización (aunque eso no lo permite la Constitución); evitar desviaciones de recursos destinados a ella; que no haya maltrato hacia los afiliados y beneficiarios; que todo el mundo lo conozca, lo quiera y lo respete. El presidente Chávez en los últimos años, en los que hubo varias reformas de la Ley Orgánica del Seguro, siempre estuvo muy preocupado por crear un sistema de Seguridad Social eficiente, toda vez que durante el gobierno de Rafael Caldera, en 1998, se había decretado la eliminación del seguro social, y el Gobierno Bolivariano desde los primeros momentos se dedicó a restablecer y desarrollar como nunca antes este derecho de todos y todas, dándole carácter universal.

-Alguna anécdota que recuerde en torno al debate del Artículo 86, en la Constituyente…

-Hay muchas, pero sin duda la discusión del término “no lucrativo” del seguro social establecido en uno de los artículos de la Constitución fue objeto de mucho debate en la Asamblea Nacional, en la primera discusión de la misma, siendo presidente de la AN el doctor Luis Miquilena, quien propuso la creación de un comité plenipotenciario para redactar dos artículos de la Carta Magna, uno sobre el petróleo y otro sobre la seguridad social; específicamente en este último para que se eliminara el término de “no lucrativo”, pues Miquilena era el dueño de Multinacional de Seguros que administraba entonces muchas instituciones públicas en materia de seguro. Pero de alguna manera aquella situación nos ayudó, pues introdujimos un artículo más profundo, en donde se dice que el seguro social sería administrado exclusivamente por el Estado, que es un derecho de todos, y se protegen catorce tipos diferentes de contingencias en materia de seguro, con una serie de principios, como son la universalidad, la integralidad, cotizaciones directas e indirectas, y otras disposiciones avanzadas; tal como se puede leer hoy en el artículo 86 (hay otros subsidiarios y complementarios) de la Constitución nacional bolivariana. Hay que recordar que tuvimos que luchar contra intereses nacionales, transnacionales y de la burguesía para lograr los objetivos populares de esta gran Constitución.

-¿Podría explicar a nuestros lectores el lema de Pueblo intendente?

-En América Latina, ciertamente no hay una cultura de seguridad social, sino que la gente lo ve como asistencial: si el gobierno da es bueno, sino da es malo. Y es el gobierno quien debe atender y defender la seguridad social, eso es sumo importante, pero para eso es preciso educar a la gente como colectivo. Una de nuestras misiones es promover la participación social en seguridad social, pero sin cultura la participación no es completa; de ahí que nuestro lema es “El pueblo intendente”. Somos un organismo público que si no logra la participación social nos convertiremos en un órgano eminentemente burocrático. Por eso estamos realizando un trabajo con diversas organizaciones, sindicatos, instituciones, dando conferencias, talleres, cursos, en materia de seguridad social; y a todo nuevo trabajador que ingresa en nuestra institución le damos un curso de 8 horas, pero queremos que esas herramientas estén al alcance del pueblo.

-A veces pecamos de ser malos comunicadores en la difusión de las conquistas sociales, ¿qué han hecho desde la Superintendencia para promover la Seguridad Social?

-Hemos ido a las universidades, a los ministerios, a los medios de comunicación y el impacto social se está viendo, promoviendo la cultura de seguridad social, algo que la gente desconocía o lo leía de otra forma. Estamos explicándoles que todos somos responsables en esta materia, pues el motor impulsor es la sociedad con todos sus sectores. La seguridad social ya no es laborista, sino universal, por lo que todo el mundo con un ingreso igual o mayor al salario mínimo debe cotizar para recibir sus beneficios. Y Venezuela está en una edad de oro en este aspecto, pues la población pasiva (jubilada o no cotizante) es una minoría con respecto a la masa laboral activa o cotizante; por lo que hay recursos para pagar prestaciones; pensiones, asistencia médica; producto de esa gran masa de trabajadores activos.

-Para usted que le conoció personalmente, de todo el legado del presidente Chávez, ¿cuáles son los aspectos más importantes?

-Conocía al presidente Chávez en el año 1994, cuando salió de la cárcel, y fuimos con él a recorrer el país. Chávez no ha dejado muchas cosas, pero en lo personal creó que dejó tres legados que son fundamentales: el primero, que elevó la conciencia política del pueblo venezolano y esa elevación de la conciencia trascendió a nivel latinoamericano; pues muchos pueblos han despertado a partir de Chávez. El segundo legado es la integración latinoamericana, la gran Patria, sueño de El Libertador, que se está concretando hoy con organismos como la ALBA, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, y el tercer legado es la alianza cívico militar esa estrategia que es importante porque ya no pueden haber divisiones, diferencias entre los civiles y los militares, y mucho menos temor porque somos la misma cosa: ambos somos pueblo.

FUENTE: Prensa del Sur / Felicia Jiménez // Ángel Cristóbal - http://www.asambleanacional.gov.ve 

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