El IVIC explicó que con estos trabajos se pretende conocer las variantes y genotipos que circulan en el territorio nacional, para facilitar el diagnóstico y tratamiento.
Obteniendo esa información, los médicos podrán optimizar el seguimiento del paciente y controlar de cierta forma el desarrollo de ambas enfermedades, además de documentar la introducción del virus del VIH en comunidades indígenas, como la Warao, en el estado Delta Amacuro (sureste).
“Somos de los pocos en el país encargados de hacer estudios de genotipo de los virus, a través de los cuales los médicos cuentan con la información necesaria para optimizar el tratamiento del paciente y controlar de cierta forma el desarrollo de la enfermedad” explicó Domingo Garzaro, profesional asociado a la investigación.
Garzaro presentó la charla Laboratorio de Virología Molecular: El antes y el después a propósito de su décimo aniversario.
Para mantener la colección de virus en condiciones óptimas y cultivarlos en células con la finalidad de estudiar su comportamiento, el centro cuenta con una Unidad de Bioseguridad Nivel Tres, diseñada y remodelada con personal del IVIC.
“Allí podemos preservar diariamente la integridad de las muestras de virus, para que los resultados no se contaminen” afirmó la investigadora Flor Pujol, jefa del Laboratorio de Virología Molecular del IVIC.
Las condiciones de seguridad del laboratorio impiden que los patógenos se esparzan a través del aire, garantizando que el trabajo en sus instalaciones sea realizado sin riesgos, tanto para quienes laboran en el centro como para los sueros de los virus almacenados.
Las muestras de los virus recolectados de pacientes son conservadas a temperaturas inferiores a -70 grados centígrados. La información genética anónima es depositada en GenBank, la base de datos de secuencias de ácido desoxirribonucleico (ADN) de National Institutes of Health de Estados Unidos, de acceso gratuito.
Investigar las co-infecciones que atacan a los pacientes con VIH es una nueva línea de estudio en el Laboratorio de Virología Molecular del IVIC, a cargo de la doctora Rossana Jaspe.
"En Venezuela, el comportamiento del VIH es particular, porque en muchos países se cuentan más casos de hepatitis C asociada al VIH, debido al uso de drogas endovenosas. Sin embargo, en el país existe mayor co-infección con hepatitis B en estos pacientes” dijo Pujol, quien insistió en la necesidad de conocer el impacto de estas enfermedades asociadas para estimular la búsqueda de nuevos tratamientos.
Para el IVIC, este proyecto tiene como objetivo conocer la evolución de la enfermedad en Venezuela, así como permitir en un futuro saber cómo debería ser el desarrollo de una cura específica para esa nación, ya que está visto que las características de la genética y combinaciones del virus determinan la efectividad de las drogas o tratamientos que desarrollan.
Hasta el año 2007, 33 millones de personas en el mundo vivían con el VIH-SIDA, de las cuales 1,6 millones residían en América Latina, según el informe especial “Situación de la epidemia de SIDA”, publicado en diciembre de ese año por el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre esta enfermedad (ONUSIDA).
| FUENTE: teleSUR |



