Martin Hall tuvo que acostumbrarse a ver -y oler- cosas espantosas como parte de su trabajo.
Lo que ahora hace a diario tiene muy poco que ver con lo que de niño creyó que haría cuando fuese grande.
Fascinado desde pequeño con los insectos, Hall coleccionaba escarabajos y moscas que atrapaba en su Zanzibar natal, en el este de África.
De joven se dedicó a estudiar el tema en profundidad, y, en 1989, comenzó a trabajar como entomólogo forense en el Museo de Historia Natural de Londres.
Parte de su labor consistía en analizar las enfermedades que sufrían los animales y vincularlas con los insectos.
Hasta ese momento, su trabajo no tenía la más mínima relación con ninguna clase de cadáver humano. Pero todo cambió en marzo de 1992, cuando la policía halló el esqueleto de una mujer en los bosques de Dorset, en el suroeste de Inglaterra.
FUENTE: BBC Mundo
VER ARTÍCULO COMPLETO EN: http://www.el-nacional.com/noticia/35725/24/Pensar-como-un-gusano-la-clave-para-resolver-un-crimen.html



No hay comentarios:
Publicar un comentario