martes, 22 de mayo de 2018

Trabajadores de Gas Comunal en Monagas trabajan sin bombonas, sin carros y con fallas en beneficios

Los trabajadores de Gas Comunal siguen trabajando con las uñas en el estado Monagas. Este 22 de mayo tomaron la planta, ubicada en la avenida Alirio Ugarte Pelayo de Maturín, para denunciar el incumplimiento de algunos acuerdos laborales alcanzados en 2017 así como las irregularidades con el seguro de hospitalización, cirugía y maternidad.

El secretario del sindicato, Husein Duque, explicó que la permanencia en la clínica depende de una valoración que debe ser enviada por el médico tratante a la directiva de Gas Comunal en Caracas, esta la remite al seguro y desde allí se decide si la persona puede ser atendida en el centro privado o si por el contrario debe ir a un ambulatorio.

“Así están haciendo con las emergencias y esto no puede ocurrir porque este tipo de atenciones tienen que ser canalizadas de inmediato”, dijo Duque, quien indicó que se trata de un proceso que puede demorar hasta un día.

Los empleados también están inconformes con el depósito del retroactivo correspondiente al bono alimenticio. Ocurre que el dinero les fue depositado en una tarjeta de alimentación que no es aceptada en los comercios de Maturín. El año pasado acordaron que el cesta tiquet sería depositado directamente en la cuenta bancaria de cada empleado para que pudieran disponer sin complicaciones del beneficio.

La otra falla es que la empresa no les ha cancelado los viáticos desde marzo y desde entonces el dinero se ha devaluado mucho más y los pasajes para movilizarse han aumentado hasta tres veces. Se trata de 299 los trabajadores afectados.

Duque hizo referencia a que el 18 de abril le entregaron al ministro de Petróleo y presidente de Pdvsa, mayor general Manuel Quevedo, un pliego de peticiones para mejorar las condiciones de vida de los trabajadores de Gas Comunalo y hasta la fecha no han obtenido respuestas.

“No queremos que este reclamo se vea como antirevolucionario, porque en las recientes elecciones demostramos que estamos con el proceso, de hecho tuvimos una participación del 81 % de la masa laboral, la más alta hasta ahora, y por eso queremos que atiendan nuestras peticiones. Estamos tan comprometidos con esta empresa que hemos realizado 56 mantenimientos preventivos sin pedir nada”, dijo.

Dentro de la empresa

Duque dibujó lo que ocurre dentro del llenadero de la avenida Alirio Ugarte Pelayo: ausencia de cilindros, falta de unidades y el funcionamiento de 14 de 38 picos de llenado, que genera déficit de atención a los usuarios.

Desde hace siete meses, la empresa no cuenta con bombonas de 18 y 43 kilos, por lo que están reutilizando la de los usuarios. “Esto genera un doble trabajo porque en lugar de reponer lo que se hace es ir a buscar la bombona en la casa de las personas para llenarlas y entregarlas”, explicó.

En el caso de la entrega domiciliaria, la situación es peor. La ausencia de cilindros hace que la espera sea de un mes o más, contado a partir de que el cliente hace el pedido a través de una llamada telefónica. A esto hay que sumarle el déficit de 12 unidades para atender no solo Maturín sino a los otros 12 municipios.

Temprano, habitantes de la comunidad de Boquerón cerraron la avenida Alirio Ugarte Pelayo, a la altura del elevado, para denunciar las fallas en la distribución del gas doméstico que alcanza el mes y los obliga a cocinar con leña.

Sobre esto, Duque explicó que los retrasos también se deben a las fallas en el suministro de gas en el llenadero de Anzoátegui. Monagas puede recibir en un día hasta 12 gandolas cargadas con 12.500 galones de gas cada una, pero a veces solo despachan cinco y es cuando más comunidades se quedan sin el producto. Con una gandola se pueden llenar 4.845,675 cilindros.

FUENTE: Jesymar Añez - https://elpitazo.com

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