jueves, 19 de abril de 2018

Ecoanalítica: ¿A dónde le llegó la quincena? (+#Gráficodelasemana)

La realidad venezolana se resume en desafíos cotidianos para la población. En lo que va de año, hemos acumulado 528,6% de inflación, mientras que los salarios se han quedado rezagados. Los hogares, para poder sobrevivir, deben administrar rigurosamente sus ingresos.
Desde el 15 de febrero el salario mínimo se ubicó en VEF 392.646 por mes. Al contrastarlo con los precios que enfrentan los consumidores, es claro que es un ingreso insuficiente. Por su parte, el bono de alimentación se ubica en VEF 915.000/mes. El esquema de pago que se suele aplicar es el siguiente: la mitad del salario mínimo el día 15 de cada mes, el resto el día 30 y el bono los primeros cinco días del mes siguiente.

Para la primera quincena de abril, los trabajadores bajo este esquema percibieron apenas VEF 196.323. Este monto, a precios de marzo, alcanzó para comprar solo 1,4 kilos de cebolla, 264 gramos de carne, o diez huevos.

A estos niveles de supervivencia, muchas familias comerían solo unos pocos días al mes. El alto flujo de remesas, que según nuestras estimaciones ascendió a USD 1.138 millones en 2017, ha aliviado parcialmente la situación. Sin embargo, no todos cuentan con el apoyo de familiares en el exterior. Para quienes no reciben este paliativo, no quedan muchas alternativas, más allá de la mermada asistencia social.


FUENTE: http://ecoanalitica.com