viernes, 23 de marzo de 2018

La muerte y la depravación en un ancianato de San Bernardino (+Crónica)

Aquella quinta con paredes blancas, cercada, ventanas de diferentes tamaños, techado de madera, y grandes arbustos que obstaculizan a medias la visibilidad del lugar, ubicada en una esquina en la parte alta de la parroquia San Bernardino, escondía un submundo que desató las más bajas perversiones que llevaron a la muerte de un abuelo.

Esa quinta llamada Aconcagua funcionaba como una casa hogar que albergaba a alrededor de cinco abuelos, que fueron llevados a este lugar porque sus familiares no podían cuidarlos, algunos eran abandonados.

Desde la ventana de sus hogares los vecinos observaban conductas y acciones extrañas que no eran acordes con un lugar de cuidado para abuelos. Los longevos eran levantados antes de que saliera el sol, en un aproximado de las 5:00 de la mañana, los bañaban con “agua helada”. (PULSE AQUÍ PARA VER MÁS)

FUENTE: Con información de Lysaura Fuentes - https://elcooperante.com