jueves, 25 de enero de 2018

El lobo feroz colombiano solicitado por violar a más de 500 niños que se escondió en Zulia

Cuatro meses estuvo Juan Carlos Sánchez Latorre simulando ser una persona decente. De 37 años y oriundo de Barranquilla – aunque de nacionalidad venezolana – tenía su “cueva” en la avenida principal de la Circunvalación 2, en Monte Santo 1, parroquia Raúl Leoni, Maracaibo, sin que sus vecinos siquiera sospecharan que este hombre que todos creían un cordero era en realidad un “Lobo Feroz”, tal como se hacía llamar en las redes sociales.
Una celadora de la zona contó, sorprendida, que durante su estadía el hombre nunca mostró señales de ser un pervertido; de hecho nunca lo vieron llegar al lugar con niños. Buscado por la Interpol por estar involucrado en la violación de 500 niños en Colombia, fue recordado como un “humilde vigilante que llegó buscando alojo en el lugar”.
“Él se hacía llamar Danilo. Trabajaba de noche como celador en una de las villas cerradas que se encuentran a una cuadra de la casa. Se le dio arriendo porque sus patrones, al principio, pagaron el alquiler; luego él costeó sus gastos”, dijo la cuidadora del inmueble, que prefirió guardar su nombre bajo el anonimato.


“Era una persona común y corriente. Vivió por cuatro meses en la residencia y nunca tuvo problemas con los demás inquilinos”, destacó la fémina. Sin ningún miedo salía por la céntrica zona y hacía mercado. De inmediato logró encajar en su trabajo y en su residencia, hasta que el 1 de diciembre se le cayó la máscara.
A las 10:00 de la mañana de ese día varios funcionarios identificados como integrantes del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) abordaron a Sánchez en las escaleras de la casa, cuando intentaba regresar a su habitación.
Dos de los inquilinos lograron ver la detención y con asombro llamaron a la encargada del inmueble, quien de inmediato les soltó: “¿Qué le hacen a ese muchacho? Los agentes, de forma tajante, le respondieron: “A este hombre lo buscan en Colombia por violar a 500 niños”.
Lo esposaron y lo montaron en una patrulla. Esa fue la última vez que los residentes de esa vivienda de dos plantas lo vieron. A los pocos días los funcionarios regresaron y se llevaron todo lo que había en el cuarto de “Lobo Feroz”, como evidencia.
Danilo Gutiérrez, como se hacía llamar en Maracaibo, tenía su cuarto forrado de afiches alusivos a súper héroes. Eso y algunas fotos fue lo que quedó luego del allanamiento a su habitación.
Se desconoce si en Venezuela dejó víctimas; hasta ahora no reposan denuncias en su contra. Se supo que mantuvo una relación con una joven del sector, pero los padres de la muchacha se negaban a la relación. Se desconoce por qué motivo.
Como un cordero se escondió bajo un traje de vigilante, pero no le duró mucho el cuento a “Lobo Feroz”. Sánchez está en Caracas, esperando su extradición a Colombia para que pague por todo el daño que causó.

FUENTE: Fabiana Delgado - http://www.caraotadigital.net