viernes, 17 de noviembre de 2017

(Bolívar) Denuncian que tribunal intenta manipular sentencia en caso de femicidio en Puerto Ordaz

Hace más de dos años que Geraldine Tesorero fue asesinada en manos de su esposo, Carlos Guerrero, con quien compartió su vida durante 15 años. Guerrero, quien para el momento era jefe de investigaciones del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc), le propinó un disparo con su arma reglamentaria.

El Tribunal Primero de Juicio de Violencia Contra la Mujer debe dictar sentencia sobre el caso el próximo 20 de noviembre. Sin embargo, este lunes 13 de noviembre, ocurrió una irregularidad. La jueza a cargo del caso, Luzmary Vallejo, cambió arbitrariamente el delito imputado a Guerrero: Después de haber sido juzgado por femicidio agravado, el delito que ahora figura como imputado es el de homicidio culposo.

La alerta fue expuesta por la Comisión para los Derechos Humanos y la Ciudadanía (Codehciu), de Puerto Ordaz, puesto a que el cambio del delito reduce significativamente el número de años de condena, la responsabilidad en el hecho, y abre el camino para una posible medida sustitutiva de libertad.

Mediante un comunicado, la organización explica que la titular de la Fiscalía 16 del Ministerio Público, con competencia en Violencia contra la Mujer, rechazó el cambio hecho por la jueza, toda vez que en el juicio oral y público contra Guerrero quedó demostrada su acusación por el delito de femicidio agravado y uso indebido de arma orgánica, previstos en los artículos 57 de la Ley sobre el Derecho de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, y 115 de la Ley para el Desarme Control de Armas y Municiones.

La pena por homicidio culposo, aquel cometido por impericia o negligencia, es de seis meses a cinco años, de acuerdo al artículo 409 del Código Penal. El femicidio, catalogado como el homicidio de una mujer por odio o desprecio, se penaliza con prisión de veinte a 25 años. El femicidio es agravado cuando lo ejecuta el cónyuge. Este delito implica que el culpable no puede gozar de ningún beneficio procesal o medidas alternativas al cumplimiento de la pena.

Codehciu alertó que el femicidio mata a más mujeres en Venezuela que el hampa común, y cuestionó que estas cifras no sean reportadas en las cuentas oficiales, opacando el problema. Es por ello que se pronuncian en el caso de Geraldine Tesorero: Para evitar que sea una más.

Codehciu cierra el comunicado solicitando al Tribunal Supremo de Justicia: “Justicia y una sentencia ajustada a la conducta desplegada por el ciudadano Carlos Guerrero; transparencia y objetividad por parte de la jueza primera de juicio de Puerto Ordaz, Luzmary Vallejo; investigaciones independientes y transparentes que permitan caracterizar el femicidio en la región; capacitación de los operadores de justicia en torno al tema para evitar que se repitan hechos como este; y garantizar la difusión de la información relativa a los mecanismos de protección que contempla la Ley para hacer valer los derechos de la mujer”.

FUENTE: Con información de Oriana Faoro - https://elpitazo.com