martes, 10 de octubre de 2017

Pensionados y jubilados del sector salud exigieron pago de cestaticket

Un kilómetro caminaron este lunes los jubilados y pensionados desde la Plaza de la Moneda, en la esquina de Salas, detrás de la sede del Banco Central de Venezuela, hasta el Centro Financiero Latino, en la avenida Urdaneta, donde funciona uno de los despachos de la Defensoría del Pueblo. El motivo: solicitar la mediación del defensor encargado, Alfredo Ruiz, para agilizar la cancelación de los cestaticket de alimentación que la administración del Ministerio de Salud, a cargo de Antonieta Caporale, aprobó el 20 de enero. Los manifestantes alegaron que actual ministro, Luis López, se empeña en negar este beneficio.

En la marcha, los adultos mayores también exigieron homologación de pensiones y respeto a sus derechos laborales, a propósito de celebrarse el día del jubilado y pensionado. Mauro Zambrano, delegado del Sindicato de Hospitales y Clínicas, aseguró que los jubilados y pensionados han sido afectados porque debido a la deuda los trabajadores pierden 70 % de su ingreso y, por consiguiente, se ven impedidos de cubrir sus necesidades básicas de salud y alimentación.

Los asistentes a la manifestación, que estuvo encabezada por representantes de la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud (Fetrasalud), expresaron su inconformidad con el ingreso que reciben. Los pensionados expresaron que los 177 mil bolívares que devengan no les alcanzan para cubrir sus gastos en alimentación y medicamentos.

Marbelys Gómez, de 57 años, es jubilada del Seguro Social. Asegura que gran porcentaje de su dinero lo gasta en medicinas para su mamá, quien sufre una discapacidad. “Solo en tratamientos puedo gastar entre 145 y 245 mil bolívares. Mi mamá tiene encefalitis y alzhéimer y necesita, por ejemplo, pañales. Cada empaque de seis pañales me sale en 30 mil bolívares, y ella usa cuatro semanales”, contó.

La misma angustia de Gómez es compartida por Carlos Julio Rivera, de 64 años, quien especificó que es la octava vez que acude a la Defensoría del Pueblo a exigir respeto por sus derechos laborales. Indica que en las oportunidades anteriores, el anterior defensor –Tarek William Saab– había afirmado que el reclamo de los trabajadores de la salud no era su competencia.

Rivera expresa que su salario es una “limosna”. “Esos aumentos que nos dan son una migajas que no alcanzan para nada, y el presidente de la República sabe que todo incremento de salario debe hacerse considerando el costo actual de la canasta alimentaria, que supera actualmente el millón de bolívares”, indicó. (PULSE AQUÍ PARA VER MÁS)

FUENTE: Con información de Armando Altuve - https://elpitazo.com