lunes, 14 de agosto de 2017

Ángel Oropeza: “Con sus defectos, la MUD es la única instancia para el cambio que el gran país quiere”

El jueves, día del anuncio de preinscripción de candidatos de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) para las elecciones regionales, al perro de Ángel Oropeza, coordinador del equipo político de la coalición opositora, le dio un ACV. Tchaikovsky —“Chaico”, para la familia—, un puddle de 15 años de edad, empezó a caminar sin rumbo ni equilibrio y tuvo que ser llevado de emergencia al veterinario. Le mandaron varios remedios, de los que Oropeza solo consiguió uno. Esa misma tarde, María Corina Machado, líder de partido Vente, anunciaba su deslinde de la ruta electoral elegida por la MUD por alejarse de las peticiones votadas en la consulta del 16J.

Esa noche, Oropeza estaba tranquilo. O lo parecía, que en política es más importante. Para él, psicólogo y profesor universitario, no hay dilema: hay que llenar todos los espacios, todos los caminos y sumar en todas las direcciones dentro del modelo democrático. Hay que convocar a todos los actores y jugar todas las piezas. Hay que reunirse con el exministro de Interior y Justicia Miguel Rodríguez Torres y, también, llevar a Tchaikovsky al veterinario.

—¿Cómo se cocinó la reunión en la Ucab entre el llamado “chavismo democrático” con los líderes de la MUD?

—Ya había habido varias reuniones de intercambio de pareceres con ellos. Julio Borges dijo públicamente que se había reunido con el exconstituyente Freddy Guitiérrez; con la exministra de Economía Popular, Oly Millán; el exministro de Interior y Justicia, Miguel Rodríguez Torres, y Nicmer Evans, entre otros. Nunca fueron reuniones de “vente pa’ cá”, sino de qué podemos hacer para que no se nos hunda el país. Cuando surgió la invitación por parte de la Iglesia para hacer el acto en la Ucab, fue la oportunidad de decir públicamente lo que ya se hablaba en privado. Partiendo de allí se anunció empezar a hacer cosas juntos.

—¿Qué cosas?

—Cómo manejar el tema internacional, cómo definir una estrategia comunicacional, cómo tratar de bajar la resistencia del pueblo chavista al cambio político, cómo enriquecer y diversificar la calle.

—¿Por qué el encuentro y los temas allí hablados no tuvieron tanta repercusión mediática?

—Lo hicimos el domingo porque no iba a tener competencia mediática, pero no contábamos con el asalto a Paramacay. Lo que sucedió el domingo fue bien importante.

—¿Ya habían intentado este encuentro el 3 de julio, para el anuncio del acuerdo de unidad nacional, en el Teatro Chacao?

—No llegaron a faltar la vez del Teatro Chacao porque no aseguraron ir; no fue un desaire porque nunca se comprometieron. Esta vez contribuyó el hecho de que fuera en la Ucab, lugar que los representantes del “chavismo democrático” consideraban un escenario neutral, y que fuera la Iglesia quien convocaba.

Se quiso dar un mensaje de despolarización política en función de un objetivo superior. Cada uno en su lado, pero tenemos un objetivo supraparte, que nos engloba a los dos, que es la defensa del país. Para competir entre nosotros, cosa que cada grupo está ansioso por hacer, hace falta país.

—¿El chavismo disidente va a seguir apareciendo públicamente con el liderazgo de la MUD?

—No puedes mandarlos ni dictarles agenda. Ellos tienen su propia dinámica. La idea es trabajar juntos. La táctica no se puede decir, pero el objetivo superior es que este país es de todos.

—Hay mucho temor en el chavismo de que venga una política de aniquilación por parte de la oposición si llega al poder. El gobierno ha afianzado esta idea y desde la MUD no ha habido una política comunicacional lo suficientemente contundente para contrarrestarla.

—Más allá de algunas vocerías al fragor de la lucha, lo importante es lo que está escrito en el Acuerdo de Gobernabilidad firmado el 18 de julio, al que algunos radicales de la Mesa se opusieron. Ahí dice, por ejemplo, que vas a gobernar con funcionarios actuales y exfuncionarios que no hayan cometido delito, y que van a coexistir los poderes establecidos.

—Pero eso no quiere decir que haya un mensaje claro y de fácil acceso para la población chavista.

—Se firma un acuerdo porque muchos piden que esté por escrito. No hace falta que lo digas, es necesario que esté por escrito.

—¿Quiénes lo piden?

—Los mismos partidos de la MUD, la comunidad internacional, el chavismo.

—¿Quiénes del chavismo?

–El chavismo democrático. En el fondo, lo que se busca es bajar el miedo al cambio, que el cambio te incorpore a ti. Lo que se busca es hacer esta vaina incluyente, que no lo es.

—¿La MUD tiene agenda social para el cambio?

—El objetivo de la Mesa es doble: uno, lograr lo antes posible el cambio de gobierno y de modelo, y, el otro, es tratar de que la gente sufra menos durante ese proceso. Y eso es lo que uno llama “la agenda social”. Esto lo lleva la MUD en la Asamblea Nacional. Cuando se elaboran leyes de corte social, es para que la gente sufra menos. Una cosa que es bien segura es el agravamiento de la crisis social. La ANC se instala y olvídate del “dólar today”, basta con ver el “arroz today”. La propuesta es cómo acompañas esa crisis.

—¿El acompañamiento es solo desde la Asamblea Nacional?

—No, es a través de los liderazgos políticos. Todo puede parecer que no es suficiente, y no es suficiente. Están las “ollas solidarias” que hacen algunos dirigentes o la asistencia legal de los que han sido despedidos de la administración pública por razones políticas. Es un trabajo que no produce titulares de primera página, pero tienes que hacerlo para ser fiel a tu vocación. Si no lo hiciera, la MUD no tuviera el respaldo que tiene ahorita.

—¿Cuál es el respaldo de la MUD ahorita?

—¿Quién monta un evento electoral y mete en 2.000 centros de todo el país 7.600.000 personas votando? Eso lo organizó la MUD.

—Una encuesta reciente de Delphos-Ucab dice que 40% de la población se identifica como opositora, 30% como chavista y hay un 30% indefinido.

—La MUD comienza el año con un apoyo de poco más de 20%. En mayo ya tenía apoyo de más de 60%. Pienso que es un error hacer política en base a la popularidad. Ir a elecciones regionales es noticia, pero montar una olla comunitaria de comida no es noticia.

—¿Y se montan?

—Sí, aunque habría que hacerlo más. La MUD es un ejército de gente que hace trabajo social y que diseña proyectos para el país que viene. La MUD es la representación política organizada de un gran país en descontento. Ese país en descontento a veces siente que ese grupo lo representa más y a veces siente que lo representa menos. Con sus defectos, la MUD es la única instancia organizada para el cambio político que el gran país quiere.

—En este momento, después de la mediación de José Luis Rodríguez Zapatero, ¿quiénes son los vasos comunicantes de la MUD y el gobierno? ¿Los hay?

—Ciertamente, antes de la ANC hubo reuniones, pero ninguna con el gobierno directamente. Las reuniones fueron con personas que llevaban y traían información.

—¿Los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez eran “los lleva y trae”?

-No. Con ellos no hubo ninguna reunión directa. No existe tal cosa como una “comisión permanente de reunión con el gobierno”.

—¿Y sería provechoso que existiera?

-Esto es una pelea política. Lo contrario a la política es la guerra. La política es un juego de ajedrez en el que si mueves bien la reina, el alfil y los peones, pero mal el caballo, pierdes. No es un juego de bolas, es de ajedrez. Sin presión de calle, no hay cambio; con solo presión de calle, no hay cambio; sin presión internacional, no hay cambio; solo con presión internacional, no hay cambio; sin negociación, no hay cambio; solo con negociación, no hay cambio. Tú sabes que, algún día, Dios quiera que sí, vas s tener que sentarte a negociar con el Gobierno tienes que tener todos los elementos en alto.

La lucha de “la calle” es la misma, con la incorporación de las regionales. No es casualidad por los días en que la MUD anuncia que preinscribirá candidatos para las regionales se anuncian nuevas sanciones a funcionarios del chavismo por parte de EE UU.

Ojalá que, en vez de matarnos, se puedan definir los términos de la salida del Gobierno de la manera más pacífica, con garantías políticas para los que no hayan cometido delito. Lo ideal es que en democracia pierdas el poder, pero no la vida.

—En una entrevista de esta semana Ramón Guillermo Aveledo, excoordinador de la MUD, dijo que las declaraciones de sus dirigentes revelaban que, realmente, no sabían qué decisión tomar. ¿Está de acuerdo?

—A lo mejor la entrevista de Aveledo fue antes de la declaración, que leyó, por azar, Andrés Velásquez. Allí está muy claro el camino sobre la preinscripción en las regionales y se aclaran muchas dudas y se disipan temores.

Pero no estar claro no es ningún pecado. Es una virtud, te ayuda a buscar la verdad, a ser humilde, a buscar opiniones.

—¿Quién lleva las comunicaciones de la MUD?

—Hay un equipo de Prensa Unidad que trabajan con los dientes, trabajan mucho y ganan muy poco. Manejan redes y la web. El primer año de Chúo Torrealba como coordinador de la MUD fue para hacerle una estatua, porque logró recomponer muchas cosas. El segundo fue criticado, con razón o no. En la reestructuración de la Mesa, una de las cosas que se decide es rotar la vocería porque estaba pasando que, frente a una información que podía ser polémica, algún miembro de la MUD decía: “eso lo dijo Chuó”. En esta nueva etapa, todos los líderes han hecho vocería. Eso tiene de bueno que refuerzas la unidad porque todos los líderes tienen visibilidad. Pero tiene de malo que puede que algunos no tengan las mismas habilidades como voceros que otros.

—Que Henry Ramos anunciara que Acción Democrática iba a participar en las regionales el mismo día que Antonio Mugica de Smartmatic denunció que el resultado de la elección de los constituyentes el 30J había sido inflado, ¿estaba medido o fue un error de timing?

—Estamos presos de una cultura política maniquea que nos contaminó Hugo Chávez. Todo tiene que ser negro o blanco. Hay discrepancias que en Suecia se aplauden y aquí se condenan.

Hay 21 organizaciones que integran la MUD. Al comienzo de la discusión sobre si ir o no a las regionales no había consenso. Al final, solo se quedó Vente afuera. Pasamos de una unión casi perfecta que se originó en un disenso. Y no se discutió si participar o no, se discutió cuánto de participar contribuía a uno de los fines máximos que es la salida del Gobierno. La mesa es una coordinación política. No es una estructura militar vertical de “yo mando y tú obedeces”. Ahí todos son iguales.

Pero si vas a criticar que Ramos Allup haya hecho esa declaración ese día, también tienes que criticar que María Corina Machado haya hecho la suya el mismo día que se anunció la participación. Entonces denle.

—¿Qué responde a los que dicen que después de 120 muertos y más de 100 días de protestas la MUD se vendió por unas elecciones regionales?

—Que no están entendiendo cuál es la pelea. Convalidar la dictadura es renunciar a alguno de los frentes. Si, por ejemplo, sientes que la dictadora puede fortalecerse en una calle, no la dejes vacía, póntele enfrente.

—¿Y si las elecciones regionales son por sectores, como las de constituyentistas?

—Eso la gente lo pudo medio tragar porque era un invento. ¿En serio piensan que van a escoger el gobernador de Anzoátegui entre los campesinos, empresarios, ricos, estudiantes? Eso los hundiría más.

Si no me meto en esa pelea, el gobierno se fortifica. Si participo, el gobierno pierde. Si me inscribo y el gobierno no las hace, el gobierno también pierde.

—¿Cuál es el relato de estos cuatro meses? ¿Qué épica se narrará?

—Después de cuatro meses tienes 90% del país que demanda cambio por encima de sus diferencias políticas; tienes a la comunidad internacional apoyando tu lucha, tienes al gobierno fracturado en lo interno y actuando basado en la represión. Si eso no es un triunfo, se parece bastante. Además, el chavismo que gobernó con Chávez está con la oposición en la demanda de cambio. El que piense que eso no es nada, no tiene idea en qué país vive.

Ahora, te falta el triunfo final, sí. Para conquistar el poder, los demócratas primero tienen que conquistar el país. El país ya está conquistado, esa es la noticia buena.

La gente habla mucho de los ucranianos, de la Primavera Árabe, pero esta ha sido la protesta más larga y masiva en la historia del continente. No consigues ningún país que tenga a la gente en la calle durante cuatro meses.

—¿Eso que llaman “la calle”, a lo que muchas personas le confieren el éxito o el fracaso de la MUD, cumplió su ciclo?

-La calle no cumplió con el ciclo. La materia prima de calle, que es el descontento, está creciendo. Quizás las modalidades de expresión hay que cambiarlas. ¿Cuántas veces se dijo que las marchas habían muerto y volvieron a ser masivas? Los trancazos fueron exitosos, ahora se dice que murieron. El descontento sigue muy vivo y hay que buscar las formas más adecuadas para su expresión.

—Aunque la Asamblea Nacional Constituyente fue indetenible, ¿creen que la tendencia hacia el cambio es positiva?

—La idea era parar la ANC. Pero hay dos formas de parar algo: una, que no ocurra; la otra, que nazca muerta. Se logró la segunda. La ANC nació muerta. Tiene el rechazo, el desconocimiento y amenaza de sanciones de 50 países. La gente no la votó, votaron menos de 3 millones de personas según cálculos de la MUD. Smartmatic anunció que el resultado final fue fraudulento.

¿Cuál es la autoridad de la ANC? La amenaza. Es como la madre que vive con un bate en la mano porque no tiene autoridad sobre el hijo.

—¿Por qué Estados Unidos no ha sancionado a Diosdado Cabello, después de las declaraciones de Marcos Rubio?

—No sé, habrá que preguntar a ellos. No tengo idea.

—¿La directiva y los líderes de la MUD ven la serie House of Cards?

—No sé. Yo casi no veo televisión ya. Duermo con el celular prendido al lado de la cama. Puede sonar a las 2 am con alguna noticia. El país está cambiando a todas horas.

Yo, por ejemplo, soy fanático del beisbol. En Venezuela soy muy cercano a los Leones del Caracas y en las Grandes Ligas mi equipo es los Piratas de Pittsburg. Pregúntame cómo van los Piratas este año. No tengo ni idea.

FUENTE: Laura Helena Castillo - https://elpitazo.com