martes, 27 de junio de 2017

Entre ruinas, miseria y locura vive una familia en Coche

Paredes destruidas, rayadas y aruñadas, albañales expuestos, puertas sin cerraduras, tuberías rotas, suciedad, habitaciones llenas de heces fecales y charcos de orina. Sin muebles, sin camas, sin agua, sin una poceta, sin nada. Así viven Omaira Sánchez, de 52 años, y su hijo Omaykel Alejandro González, de 19, a quienes un diagnostico de esquizofrenia y la falta de apoyo de instituciones psiquiátricas confinó a esta miseria, según un reportaje de El Pitazo.
El apartamento 0807 del edificio Paraguaipoa, en la urbanización Cochecito, (Parroquia Coche) fue por mucho tiempo el hogar de la familia González Sánchez, pero hoy de eso no queda nada. Hace más de cinco meses que el señor Pedro González, cabeza de esta familia, se vio obligado a salir por completo de la vivienda debido a las conductas violentas y necesidad de destruir todo de Omaira.

La esquizofrenia paranoide residual de Omaira, diagnosticada hace 25 años, también arrastró a su hijo, a quien no permite que separen de su lado y lo mantiene preso en ese caos que creó para ella dentro del apartamento. El retardo mental moderado, síndrome hiperkinetico, desnutrición y visible perturbación de Omaykel solo agudizan el drama de esta familia.

Pedro relató que el joven estudiaba en una institución especial de Cacique Tiuna, pero que Omaira “rompió todos sus uniformes y se pone muy violenta cuando los sacamos de la casa; por eso no lo llevamos más”.

“Yo saco a ese niño de aquí y ella me ataca. Él tiene las uñas largas, el pelo largo, está desnutrido y yo no he logrado sacarlo de aquí… Él tiene algunas marcas por los golpes que ella le ha dado”, contó Pedro.

El señor González tuvo que salir de la casa y ahora vive dentro de su carro en el estacionamiento del edificio. Allí, cual si se tratara de un depósito, guarda todas las cosas que logró “rescatar” del apartamento. Su trabajo como técnico de refrigeración en horario nocturno lo ayuda a no pasar la noche en la calle y a tener el resto del día libre para llevarle comida a Omaira y Omaykel y, para tratar de que su esposa permanezca “controlada”. (PULSE AQUÍ PARA VER MÁS)

FUENTE: Génesis Carrero Soto - https://elpitazo.com