martes, 30 de mayo de 2017

Niña de seis meses es la segunda víctima de la desnutrición en el Domingo Luciani

Un cuadro diarreico que suele ser común en los niños fue mortal para Nataly Astudillo. La pequeña tenía seis meses y pesaba sólo tres kilos. Su diagnóstico no era alentador para los doctores: diarrea aguda con deshidratación severa y desnutrición severa. Murió por el hambre la mañana de este martes, 30 de mayo, en el Hospital Domingo Luciani. Solo había suero para mantenerla con vida, ni fórmulas ni suplementos ni comida.

Nataly no fue la primera víctima. Los médicos del centro de salud temen que no será la última tampoco. El pasado jueves, 25 de mayo, hace sólo cinco días, murió un niño de 11 meses con un cuadro similar y con un peso menor a cuatro kilos. La pediatra del Domingo Luciani, Livia Machado, estima que hay entre nueve y 11 niños con desnutrición severa; mientras que hay dos con kwashiorkor.

Los niños con kwashiorkor presentan una desnutrición aguda severa y tienden a hincharse por la falta de nutrientes en su organismo. De acuerdo con Susana Raffalli, experta en seguridad alimentaria y consultora de Cáritas Venezuela, este tipo de desnutrición se caracteriza por la falta de ingesta de proteínas.

“Ocurre cuando los niños comen muy poca proteína o toman leche incorrecta para su edad. Lo que sucede es que el riñón no asimila los nutrientes, los expulsan por la orina y los bebés se hinchan”, explicó.

Los pequeños diagnosticados con marasmo, otro tipo de desnutrición aguda-severa, se caracterizan por la extrema delgadez. También conocidos como “niños tipo Biafra”, presentan un déficit nutricional no solo de proteínas, sino de todos los nutrientes necesarios para su organismo.

“El caso de Nataly es el que se repite en el resto de los niños. Tenía desnutrición severa y agarró una infección intestinal, porque le prepararon un tetero con agua sucia o con leche completa y eso le ocasionó una diarrea”, explicó Raffalli. La pequeña fue diagnosticada con marasmo.

Advirtió que la situación empeora debido al incremento de infecciones respiratorias y diarreicas, producto de las lluvias.

Lo que alarma tanto a Machado como a Raffalli es que ni el hospital ni Cáritas tienen los insumos necesarios para responder a esta crisis; así como tampoco los padres de los pequeños tienen los recursos para seguir las dietas recomendadas por los galenos.

Mientras tanto, la pediatra del Hospital Domingo Luciani observa cómo van llegando más casos de desnutrición severa por la emergencia del centro de salud. “Antes solíamos recibir entre dos y tres casos de desnutrición severa-aguda a la semana. Ahora son entre dos y tres diarios y esos son solo los niños menores de un año”, lamentó.

FUENTE: Julett Pineda Sleinan - http://efectococuyo.com