miércoles, 17 de mayo de 2017

En El Paraíso viven atemorizados luego de ataques con bombas lacrimógenas

“Nunca pensé que junto a mi familia iba a sufrir tanta humillación, tanta indignación. Mi hija de cuatro años y mi mamá de 69 años se asfixiaban. No sabía qué decirle a mi hija, del porqué le picaban la cara, los ojos; fue una de las cosas más traumáticas que he pasado”, contó Romelia Guárate, habitante de la Torre 3 de las Residencias Victoria, ubicadas en El Paraíso.

Totalmente compungida, la señora Guárate explicó que todo el 1º y 2 de mayo pasaron 36 horas encerrados en su hogar, calentando agua y respirando el gas de las lacrimógenas y las bombas incendiarias que lanzó la Guardia Nacional.

“A la vecina del piso 6 le llegó una bomba y le quemó todo su apartamento. En la planta baja le dijeron que era su casa la que se quemaba; al llegar y abrir la puerta explotaron los vidrios. Esa tragedia la hicieron los guardias. Ellos lanzaban las bombas y se burlaban de nosotros”, recordó la señora Guárate, quien dice estar afectada emocionalmente. Sus gritos de ayuda y de cese al fuego no valieron de nada. Pide que se haga justicia y se castigue a los responsables.

Sosiego ante tanta desesperación

Rosmery Vegas, quien habita en la Torre 1 de estas residencias, cuenta que ha sido la solidaridad vecinal la que los ha hecho avanzar y superar esos días tan tensos. “Rezar el rosario nos ha servido. Nos reunimos a las 8 de la noche, porque con la fe, con las alabanzas, con el compartir, logramos calmarnos; igual seguimos firmes en nuestras creencias de libertad y democracia”.

Muchas personas se sienten acosadas por sus vecinos afectos al Gobierno, pues los culpan de esta situación y les reprochan que debido a la protesta se generó toda esta situación. Ese día, relata Vegas, la manifestación fue protagonizada por un grupo de jóvenes en las afueras de las residencias.

Desde esos días viven atemorizados. Se angustian cuando escuchan un ruido fuerte y ven a grupos de motorizados. Contaron que el 9 de mayo se registró un secuestro en la Cota 905 y muchos pensaron que se iba a repetir este episodio de represión en sus residencias.

Vil montaje

La señora Guárate aprovechó el contacto con El Pitazo para explicar “la bajeza” que cometieron en un programa del canal del Estado, en el que pretendieron decir que un pistolero de estas residencias fue el responsable del caos que causaron los organismos de seguridad.

“Esperamos que el fiscal designado para este caso use las pruebas; allí verificamos cinco tipos de bombas; nos lanzaron como 1.000 bombas y nos dispararon balas, fue un momento desesperante”, recalcó la vecina, quien espera que se haga justicia para esta comunidad.

Guárate confía en que cuando haya un sistema de justicia eficiente en el país, se dé a conocer la verdad y la desesperación que pasaron los habitantes que viven en estas residencias, “Todos los hombres, los guardias, los del Sebin, los colectivos que nos reprimieron se mofaban, se burlaban de nosotros a pesar de que les pedíamos que frenarán su actitud; tengo fe de que se nos haga justicia, porque nos afectaron también psicológicamente, sin contar los daños físicos”.
Carros, apartamentos, cableados quemados

Ramón Roelver, habitante de la Torre 3, dijo que en el estacionamiento quemaron un carro, al que sólo le quedó el metal del volante; también perdieron cámaras y el cableado eléctrico, lo que dejó sin luz el ala derecha de su estacionamiento.

“Hay mucha tensión; gracias a Dios hay señoras, vecinas solidarias que piensan en rezar el rosario y en actividades con los niños; lo que pasamos fue fuerte, la pérdida material se recupera; lo humano, emocional es lo que rescatamos, igual como en todas las comunidades, aquí hay diferencias políticas, pero sabemos que el respeto es lo que debe prevalecer”, dijo Roelver.

FUENTE: Griselda Acosta - https://elpitazo.com