martes, 18 de octubre de 2016

Aseguran que un taxista gana seis veces más que un diputado al día

De los diputados a la Asamblea Nacional, los que más cuesta arriba la tienen son los suplentes. No reciben un salario fijo por su trabajo parlamentario: sus ingresos dependen única y exclusivamente del número de sesiones a las que asistan y por cada una reciben un pago de apenas Bs. 4.500 que en algunos casos no perciben completo.

Los que viven en el interior deben pagar boleto aéreo, estadía tres veces por semana (para asistir a las sesiones y comisiones) y comidas respectivas fuera de los gastos que competen a un hogar. Ante esta realidad, las organizaciones políticas han buscado alternativas para aliviar el bolsillo de los parlamentarios.

César Alonso (UNT) es suplente del diputado Juan Guaidó y vive en Vargas. Confiesa que depende casi por completo de sus honorarios profesionales como abogado y que dentro de la coalición de partidos han intentado generar ingresos extra para quienes deben movilizarse desde el interior.

Uno de los alivios económicos que se ofrece, es la posibilidad de que asuman las tareas de un asistente parlamentario cuando no estén cumpliendo sus funciones legisladoras.

Alonso es asistente de otro colega, Luis Stefanelli, lo que le permite ganar un sueldo de Bs. 20 mil, más los Bs 42 mil del bono de alimentación actual.

El trabajo parlamentario requiere dedicación exclusiva, pero los suplentes tienen un margen de maniobra que les permite dedicarse a sus respectivas profesiones.

“Lo que gana un diputado es insuficiente para todos los gastos operativos. Es lamentable que no se haya logrado el cuórum, me llenó de mucha frustración, pero hay muchos compañeros que están pasando situaciones muy difíciles. Hay que preguntarse ¿cómo viven los diputados chavistas sin su sueldo?”, comenta.

El pasado 6 de octubre la sesión de la Asamblea Nacional fue suspendida por falta de cuórum. Los diputados de la MUD solo lograron tener presencia de 82 parlamentarios y el chavismo abandonó el hemiciclo lo que impidió que tuvieran el mínimo requerido de 84.

La directiva del Parlamento señaló que se había suspendido porque los diputados no tienen recursos económicos para movilizarse. El presidente de la AN, Henry Ramos Allup, declaró que la Oficina Nacional de Presupuesto no autorizó la partida para el pago de los sueldos de los parlamentarios que llevan desde el mes de agosto sin cobrar.

“Hay muchas precariedades, pero nosotros sabíamos las responsabilidades que asumíamos y no las vamos a dejar de cumplir”, sentenció Alonso.

La diputada suplente Mildred Carrero (VP) también es abogada y en su tiempo libre se dedica a la agricultura en Mérida, estado donde reside actualmente.

Para viajar a Caracas se ha visto obligada a hacer trasbordo hasta Barinas porque son pocas las veces que encuentra un boleto de avión o un pasaje en alguna línea de autobús que la traslade desde El Vigía hacia Caracas.

Calcula que gasta alrededor de Bs. 60 mil en pasaje, comida y estadía cuando no puede quedarse en casa de sus familiares.

Pero la crisis económica no es el único inconveniente que deben sortear los parlamentarios. El hampa es otro de los problemas. La diputada merideña fue víctima de un atraco en uno de sus viajes a Caracas.

Los diputados principales tampoco la tienen fácil. Aunque sí cuentan con un sueldo fijo sus ingresos no superan los Bs. 57.000 mensuales y no reciben cestatickets, lo que representa Bs. 1.900 diarios de ingresos.

Esto quiere decir que los representantes del Poder Legislativo ganan menos que un profesor titular (con maestría y doctorado) o más gráfico aún, que un taxista. Ambas profesiones promedian entre Bs. 2.600 y Bs. 12.500 diarios.

Un profesor titular gana un sueldo global de Bs. 80 mil y un taxista, en un buen día, puede hacer Bs. 25 mil que al mes suman Bs. 375 mil.

Laidy Gómez es diputada por el Táchira. Asegura que no percibe su salario desde la última quincena del mes de julio debido a que la Oficina Nacional de Presupuesto (Onapre) no ha enviado la partida para el pago de los parlamentarios.

“Desde el momento que fui electa diputada sabía de las trabas que el Gobierno nos iba a poner para que no cumpliéramos con nuestro trabajo. Este Gobierno no respeta los principios constitucionales, pero nosotros estamos comprometidos a cumplir con nuestra labor. Hay diputados que duermen en casa de familiares o hacen dos comidas al día, pero si nosotros tiramos los guantes estaríamos desmoralizando al pueblo”, manifiesta.

La diputada calcula que el sueldo que perciben solo alcanza para 25% de los gastos.

Los parlamentarios han denunciado que en el hotel Alba Caracas se le da una tarifa especial de Bs. 1.500 por noche, pero a los de la MUD les exigen un pago de Bs. 20 mil.

Luis Lippa vive en Apure. Estima que solo en comida se van Bs. 15 mil diarios. “En Apure no hay vuelo directo hacia Caracas así que tengo que trasladarme en mi carro y a veces tengo que pagar estadía para descansar en el camino”.

Los que peor ganan en el continente

De acuerdo con la ONG Directorio Legislativo reveló en un informe publicado en abril que los diputados venezolanos son los que peor ganan en el continente. Los parlamentarios chilenos son los que más ganan y los vecinos bolivianos siguen a los venezolanos con el peor salario.

FUENTE: http://efectococuyo.com