lunes, 29 de agosto de 2016

La entrevista que Juan Gabriel le concedió a PANORAMA para su edición aniversaria de 2004

El divo de Juárez en 2004 se confesó en la edición aniversaria 90 años de PANORAMA desde Las Vegas, EE UU. “Tuve mis hijos con mi mejor amiga”. “El país en el que primero triunfé es Venezuela”. “La pobreza se supera con esfuerzo”.

Durante 60 minutos, Alberto Aguilera Valadez, la estrella que ha brillado durante 33 años con el nombre de Juan Gabriel, rompió el silencio y decidió hablar con PANORAMA.

Uno de los cantautores más populares y polémicos del continente, con sus trajes de luces y ajuares aztecas llenos de brillo y color, derrochó sinceridad en este diálogo.

-Del charro mexicano a la balada ¿producto de la globalización?

- No entiendo la palabra globalización, es un término de moda. Realmente, la música es la cultura que llega a los pueblos sea balada, mariachi, tango o la misma gaita de Maracaibo. Es el folclore, la identidad de los individuos, de las regiones.

-La ranchera ¿gusto personal o realidad de mercado?

- Es gusto personal. Es la música de mi tierra, con ella nací. Del mercado se encarga la disquera.

-¿Cómo lo verán las generaciones futuras, como un cantante que rescató la ranchera o el hombre que superó el abandono familiar?

- La condición humana rebasa ante cualquier logro material. Yo no he rescatado la ranchera, el género se ha mantenido porque forma parte de la identidad cultural de un pueblo.

-¿Considera que el trato de México hacia usted es justo a pesar de haberse convertido en el autor con el mayor número de canciones en esa nación?

- Aprovecho esta oportunidad para decir que en mi país me tratan muy bien. Además no me meto en problemas para después no tener que arrepentirme de lo que hice y de lo que he hecho tampoco me arrepiento.

-¿Triunfar, desde México o desde Miami?

- Desde México, de ahí salí. En Estados Unidos sólo tengo algunas propiedades, al igual que en México. Pero debo decirle que en el país que primero triunfé fue en Venezuela. Recuerdo que en el primer avión que me monté fue para ir a Caracas. La primera vez que me presenté en televisión fue en ese maravilloso país. Venezuela vive en mí, es mi segundo país.

-¿Podría ser tan romántico cantando en inglés?

-El inglés sólo me importa y lo utilizo para cuando tengo hambre. Amo mi lengua latina, el español.

-Después de 30 años de carrera ¿por qué siguen vigentes sus canciones?

- Porque sigo trabajando. Además a la gente le gusta mi música y las sigue escuchando. Nunca escribo una canción para pegar en la radio.

-¿Ha sido desplazado por una nueva generación?

- Yo no compito con nadie. Claro, creo en las nuevas generaciones, cada quien hace su trabajo y yo valgo por el mío.

-¿Rocío Durcal es irreemplazable?

- Nadie es irreemplazable. Ni yo. Todos nacimos para cumplir con una misión.

-¿“Amor eterno” para quién? ¿Cuál es la verdadera historia?

- (Suspira) ¡Cuántas historias hay alrededor de esa canción, no! Por ahí decían que era el tema dedicado al hijo que se le ahogó a Rocío Dúrcal, pero la verdadera historia es que yo se la compuse a mi madre y, por supuesto, a todas las madres del mundo y se lo está diciendo el autor.

-¿Por qué nunca sale en público con su esposa?

-Porque no la tengo. Mis hijos lo tuve con mi mejor amiga y como tal seguimos siendo amigos. Además es la mejor manera para evitar el divorcio.

-¿Hasta qué punto deben llegar los derechos de las minorías sexuales?

- Siempre he dicho que en este mundo hay cabida para todos. El corazón es muy grande. Nunca he tenido traumas sexuales.

-¿Qué le diría a las personas que confesaron haber tenido relaciones sexuales con usted?

- Quizás el hecho de que yo haya salido a declarar a la prensa para desmentirlo me involucró en tantos escándalos que por eso he optado por no dar más entrevistas, ésta porque es un caso muy especial, es un regalo para Venezuela.

-¿Cómo descubrió que su estilo, su show conquista tanto al público, especialmente el femenino?

- Lo descubrí en el escenario, con los aplausos, con el coro que hace el público mientras uno canta y a veces te hacen callar para escucharlos.

-¿Le gustaría que sus hijos siguieran sus pasos?

- Sí, ¿por qué no? La música es vida, es amor.

-Iván, Joan, Hans y Jean, todos de segundo nombre Gabriel, ¿Ese es su código?

- No, son mis hijos.

-¿Qué le hace pensar que el público venezolano es el mejor?

- Porque son fieles, siempre están allí, pendiente, apoyándome.

-¿Ha venido de incógnito a Venezuela?

- Claro, muchas veces. Venezuela es un país hermoso con una diversidad natural impresionante.

-¿Qué tema de Lila Morillo cantaría usted para un disco?

- He cantado con Lila. Me encanta su música. Nos conocimos en 1972 grabando un programa de televisión. Paquito (representante de Juan Gabriel) es más fanático de ella. Se la pasa coreando sus temas y nosotros ya también nos la pasamos cantando “El Cocotero” y “El Moñongo”.

-¿Considera que ha cambiado su calidad vocal?

- Ahora estoy más ronco, por eso debo cuidarme mucho más que antes.

-¿Quién será el próximo Juan Gabriel de México?

- No volverá a nacer otro Juan Gabriel como yo. Alberto admira, respeta y mima a Juan Gabriel, a él le debo mucho.

-¿Cómo ve a los imitadores?

- Como un reflejo de Juan Gabriel. Son mi espejo donde me miro para saber qué debo mejorar y en qué estoy fallando como artista.

-¿Cuánto en este momento tiene de Juan Gabriel y de Alberto?

- Siempre he tenido más de Alberto.

-¿Reconoce a alguna influencia o algún maestro para su inspiración?

- Toña Granados.

-¿Vender la totalidad de un concierto es sinónimo de éxito? ¿Durante su carrera cuál ha sido en el lugar que menos lleno ha tenido?

- La venta no tiene que ver con el éxito, sino la calidad del artista. Jamás me habría frenado a cantarle a diez personas y aunque suene pretencioso nunca he tenido lugares con poco público. ¡Gracias a Dios!

-¿Le atraen romper récords como Luis Miguel que hizo 25 presentanciones en el Auditorio Nacional de México?

- Nunca he creído en la compentecia y no estoy dispuesto a romper un récord musical. Ojalá los artistas pudieran llegar a 33 años de carrera como yo todavía.

-¿Cuándo supo que había triunfado?

- Desde que canto y llevo el triunfo muy bien.

-“Juan Gabriel por los siglos”. ¿Quiere ser inmortalizado y cómo?

- Ahí está dicho, estoy inmortalizado como Juan Gabriel. En mi música, en mis discos.

-A la fama le debe que ahora en su pueblo de nacimiento, Parácuaro, en Michoacán, México, haya una calle de nombre Juan Gabriel. Incluso le hicieron hasta una estatua que desplazó la de Cenobio Moreno Bucio, el héroe revolucionario de esa región quien fue asesinado en combate en 1913.

- Lo que pasa es que los políticos se van y los artistas quedan.

-La casa de adobe en la que usted nació fue demolida hace 30 años. ¿Con ella se fue la pobreza?

- No, se fue la tristeza. Soy de los que piensa que la pobreza se supera con trabajo, con esfuerzo, perseverancia y sueños.

-El público menciona cuatro canciones de eterna vigencia en su carrera artística: “Amor eterno”, “No tengo dinero”, “Querida”, “Costumbres”. ¿A qué temas usted le debe lo que es hoy?

- A “No tengo dinero, ni nada que dar, lo único que tengo es amor para dar...”

-¿Qué valor tienen los discos que saca al mercado, tomando en cuenta que la industria enfrenta un problema tan complejo como el de la piratería?

- Con lo que voy a decir no intento apoyar la piratería, pero la realidad es que a mí no me importa dónde compren el disco de Juan Gabriel. Me interesa que la gente escuche mi música en sus casas. Creo que la industria debería primero pagarle a un artista al costo que vende los discos en la calle y así se resuelve el problema, si no nunca acabará.

-¿Comparte las opiniones de quien cree que el PRI fue una dictadura perfecta?

- Creo en la libertad, en la democracia.

- ¿Qué recomienda a los gobernantes de la región para erradicar la pobreza y que no existan niños de la calle?

- Más que la pobreza, sería amparar a los niños de la calle, porque considero que eso no lo hace ni la política, ni las leyes. Como usted sabe yo me crié solo y tuve que ayudar a mis hermanos. No tuve la dicha de vivir con mis padres y tuve que ponerme a trabajar desde muy temprana edad, con la suerte de que me fue muy bien. Motivado a esta causa cree una fundación para los niños desamparados, un hogar lleno de esperanza.

FUENTE: Luis Aguirre - http://www.panorama.com.ve