lunes, 22 de agosto de 2016

Detallan casos de ´crímenes de odio" en Venezuela

A Yolimar Camacaro la hallaron sus dos hijos menores y esposo acostada boca abajo, con un cuchillo ensangrentado al lado de su cabeza y con heridas profundas en su vientre, torso, cuello, cara y brazo y rodilla derechos. Quince puñaladas que agujerearon el cuerpo ya inerte de esta trigueña de pelo negro, largo y ojos pardos. Murió desangrada a los 33 años en la cocina de su apartamento en Palo Verde el 23 de junio de 2013. “La presión de esas venas en el cuello es tanta que, con una puñalada, borbotea. Ahí no había sangre regada por ningún lado, solo un pozo donde ella estaba tirada. No había indicios ni salpicaduras que evidenciaran un forcejeado, nada. El asesino limpió todo muy rápido y bien”, afirma Zuleima Camacaro, hermana de la fallecida. Lo dice con aplomo y con el expediente de la Fiscalía General, número EXP-17152-13, en sus manos que corrobora sus sospechas.

Las cuchilladas dieron fin a casi 17 años de matrimonio, a la maternidad de tres hijos, a su vida alegre y sin mayores contratiempos. Solo las peleas ocasionales con su esposo, Miguel Barón, manchaban el panorama. “Era muy violento cuando tomaba. Cuando estábamos en reuniones ellos se peleaban. No mostraba agresividad delante de nosotros, aunque los hijos asegura que sí era violento, pero él jamás lo fue delante de nosotros, no”. Paredes adentro se caldeaban los gritos, las amenazas, los moretones, las preocupaciones, que muy pocas veces Yolimar compartía con su hermana. Era tranquila, reservada, “no le gustaba dar explicaciones”, recuerda Zuleima todavía esperando los porqués. (PULSE AQUÍ PARA VER MÁS)

FUENTE: Andrea Tosta - http://elestimulo.com