domingo, 27 de enero de 2013

Los biopolímeros han causado la muerte de al menos nueve personas en Venezuela

Las reacciones adversas a inyecciones con biopolímeros, sustancia también conocida como “silicona”, han causado la muerte de al menos nueve personas en el país.
La información la confirmó el director general del Servicio Autónomo de Contraloría Sanitaria (SACS) del Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS), Divis Antúnez, quien indicó que unos cuantos responsables de estas defunciones ya están tras las rejas, gracias a la acción oportuna del Ministerio Público (MP).

“Todos esos procedimientos los lleva la Fiscalía General de la República. Incluso, hay una sentencia firme en contra algunos profesionales de la salud, a los que se les ha dictado hasta cinco años de prisión”, acotó.

Antúnez apuntó que en el país existe un “subregistro” de unas 50 víctimas adicionales que sufren las consecuencia del producto, porque la mayoría de las afectadas y los afectados “teme reportar sus casos por reservarse la privacidad”, pues no quieren que se sepa que recurrieron a un procedimiento estético para cambiar alguna parte de su cuerpo.

Indicó que hasta la fecha su despacho ha recibido un promedio 500 denuncias.

El director general del SACS reiteró su llamado a la población para que “no utilice sustancias de relleno, porque están prohibidas en razón de las consecuencias que producen”.

Asimismo, pidió a las y los profesionales de la salud que “dejen el mercantilismo”.

“Nosotros fuimos formados para salvar vidas y no para dañarlas, ni causar muerte a las personas con los conocimientos que nos da la universidad para ser médico de la república”, exhortó.
ACCIONES DEL ESTADO

En diciembre de 2011, el MPPS emitió un alerta sobre la prohibición de la utilización y colocación de los biopolímeros, en cualquiera de sus presentaciones.

Al año siguiente, recordó el director del SACS, esa advertencia se convirtió en una resolución ministerial que hizo hincapié en el veto de la aplicación del producto, “e inclusive, ampliaó el termino biopolímero llamándolo sustancia de relleno y afines”.

“Esa resolución, que fue emitida por la ciudadana ministra coronela Eugenia Sader, no sólo atañe a la prohibición producto como tal, sino también a la legalización de los establecimientos que de una otra forma colocan la sustancia; es decir, las estéticas”, refirió.

En concordancia con lo antes expuesto, y en coordinación con el Ministerio Público, el SACS ha efectuado varios allanamientos, junto con el Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc), a establecimientos en los que se ha detectado que aplican biopolímeros y/o no tienen registro sanitario para funcionar.

De acuerdo con Divis Antúnez, la Fiscalía General de la República ha abierto procedimientos administrativos a un aproximado de 50 establecimientos del Distrito Capital, y se han librado órdenes de aprehensión a distintos profesionales de la salud: médicos, anestesiólogos, instrumentistas y enfermeras, entre otros.

Añadió que, además de incautar biopolímeros en los allanamientos, se ha detectado que “hay algunos profesionales que no están acreditados para hacer los procedimientos estéticos”.

Confirmó que 20 establecimientos inspeccionados fueron cerrados, porque no tenían la permisología correspondientes, o no cumplían con la normativa sanitaria.

En articulación con el Ministerio Público, según informó Divis Antúnez, en 2012 el SACS realizó más de 3 mil inspecciones a establecimientos de estética y spa, en todo el territorio nacional. “Este año llevamos 300 en todo el país”, apuntó.

Lo principal que hay que saber, acotó el director general del SACS, Divis Antúnez, es que el biopolímero es una sustancia que está prohibida en el país y otras partes del mundo, “porque al entrar al organismo actúa como un cuerpo extraño, el cual se encapsula y se puede infectar”.

“También puede migrar y producir lesiones en otras partes del cuerpo, las cuales van desde tumores hasta procesos infecciosos”, agregó.

Destacó que lo más grave es la acción inmediata que produce al entrar al organismo. “Cuando se inyecta, puede producir un shock (choque) anafiláctico y ocasionar en primera instancia la muerte de la o el paciente”, advirtió.
ATENCIÓN INTEGRAL

El Servicio Autónomo de Contraloría Sanitaria (SACS) evalúa la manera de tratar de forma integral a las personas afectadas por el uso de sustancias de relleno; no sólo desde el punto de vista médico sino también desde el punto de vista psicológico.

El director general de esta instancia adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS), Divis Antúnez, destacó que “para una persona que quería verse mejores es fuerte que después tenga una alteración importante en su aspecto físico”.

En consecuencia, todos los centros del Sistema Público Nacional de Salud (SPNS), en conjunto con el Instituto de Biomedicina que esta al lado del Hospital Vargas de Caracas, tratar de dar un abordaje integral a las personas afectadas.

Ratificó que en el mundo aún no hay procedimiento médico que permita remover por completo los productos de relleno que se introducen al organismo y se adhieren a los tejidos.

FUENTE: Alexander Escorche Caña - http://www.correodelorinoco.gob.ve